CON LA QUINTA SINFONÍA DE MAHLER EN DOS CONCIERTOS GRATUITOS

Dirigida por su titular, Michal Nesterowicz, la agrupación orquestal que este año celebra 70 años de trayectoria, se presentará el viernes 28 de enero en la Iglesia de San Francisco y el sábado 29, en el Centro Cultural Chimkowe de Peñalolén.

Por primera vez una agrupación sinfónica chilena participa en el Festival Santiago a Mil. La Orquesta Sinfónica de Chile, la más antigua y de mayor trayectoria del país, que este año está celebrando 70 años de vida, se presentará en dos escenarios diferentes de la capital y lo hará con una de las obras más importantes de la historia de la música universal: la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler, compositor y director de orquesta bohemio-austriaco cuya obra marca el momento máximo de la evolución de la sinfonía romántica.

El primer concierto de la agrupación orquestal dependiente del Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile, se realizará el viernes 28 de enero, a las 20:30 horas, en la Iglesia San Francisco y el segundo el sábado 29 de enero, a las 20:00 horas en el Centro Cultural Chimkowe de Peñalolén (Avenida Grecia 8787). “Es un orgullo para nosotros como Santiago a Mil, el Festival más importante de Latinoamérica, tener dentro de nuestra programación la presencia de la Orquesta Sinfónica de Chile, que celebra 70 años de trayectoria. La música clásica es belleza que queremos compartir ante el público con dos espectaculares presentaciones gratuitas. Nuestro objetivo es poder acercar las diversas disciplinas artísticas a la gente y esperamos que el público pueda emocionarse y disfrutar de la Orquesta que dirige Michal Nesterowicz”, afirma Carmen Romero, la directora de la FITAM.

EN EL AÑO DE MAHLER
Este año el mundo conmemora el Centenario de la muerte de Gustav Mahler, compositor que volcó en sus partituras su vida, sus emociones, miedos, angustias y también su felicidad, que nació un 7 de julio de 1860 en Kaliste, Bohemia, actual República Checa, en el seno de una humilde familia judía., siendo el segundo de quince hijos, nueve de los cuales murieron durante la infancia.

Retraído y tímido de pequeño Gustav solía sumergirse en su propio mundo. Fue así como encontró un piano en la casa de su abuelo, acontecimiento que marcó su vida. Su padre, al notar las dotes naturales del pequeño, pese a ser un hombre rudo, tuvo la sensibilidad de incentivar a su hijo que a los 5 años recibió sus primeras lecciones para luego continuar con sus estudios musicales en Praga y Viena, derivándolos a la dirección y la composición.

Al comienzo de su carrera dirigió en pequeños teatros de provincia, pero ya en 1886, con sólo 26 años, era asistente del prestigioso Arthur Nikisch en Leipzig; dos años más tarde era director de la Opera de Budapest y tres años después de la Opera de Hamburgo hasta que en 1897 asumió la dirección de la Opera de Viena, donde su labor fue reconocida en toda la capital austríaca, convirtiéndose el músico más renombrado de la ciudad pese a las discriminaciones que sufrió debido a su origen judío.

DE LA OSCURIDAD A LA LUZ
La Quinta Sinfonía es una de las obras más populares de Gustav Mahler a lo que contribuye en parte su cuarto movimiento, el famoso Adagietto, utilizado por el cineasta Luciano Visconti en su película “Muerte en Venecia”, basada en la novela de Thomas Mann, quien se inspiró directamente en Gustav Mahler para crear al protagonista de la historia.

Para el destacado director de orquesta polaco Michal Nesterowicz, titular de la Sinfónica de Chile, esta es una de las sinfonías más trascendentales de la historia de la música, escrita por uno de los más importantes compositores de la música universal. “En la conmemoración del Centenario de su muerte estamos orgullosos de tocar esta obra al comenzar este año”, expresa el director.

Nesterowicz define la Quinta Sinfonía como un viaje desde la libertad a la oscuridad. Mahler divide la sinfonía en tres partes – explica- El primer y segundo movimiento en conjunto, el tercer movimiento separado y el cuarto y quinto juntos. El primer movimiento representa una marcha fúnebre, tema que estaba conectado con su propia vida ya que a los 40 años de edad le descubrieron una afección valvular cardíaca, mal que a principios del siglo XX era considerado grave y le limitaba para hacer su vida normal en la que el ejercicio físico y el deporte eran muy importantes”.

“El tenía miedo y pensaba intensamente en la muerte. En la primera parte, en medio de la música delicada y tranquila de la marcha fúnebre irrumpe una fuerza expresiva que manifiesta una gran lucha del autor por ser libre, por estar en buenas condiciones, por salir de la oscuridad de la vida. El segundo movimiento expresa la fortaleza para llevar nuestra vida desde el principio hasta el final. Nosotros somos lo suficientemente fuertes para decir: espera, tenemos nuestras ideas, nuestros sueños, nuestros planes. Nadie los puede destruir. El tercer movimiento es un lendlev, música popular austriaca y manifiesta la alegría de poder disfrutar de la naturaleza la que Mahler gozaba plenamente durante sus vacaciones, el único tiempo que destinaba a componer porque mayormente se dedicaba a su trabajo como director de la Opera de Viena”, dice Nesterowicz.

ALMA: ¡ TE AMO!
Durante su época de Director de la Opera de Viena y con 40 años de edad Mahler conoció al único y gran amor de su vida: la joven y bella Alma Schindler de 19 años de edad, con quien se casó en 1902 pese a la enorme diferencia de edad. El gran amor que el artista sentía por su joven esposa quedó impreso en cada nota de sus creaciones, pero el matrimonio, inicialmente armonioso, se resintió luego de la muerte de la hija mayor de ambos de apenas 5 años.

La obra de Gustav Mahler expresa su angustia por ser feliz “El tercer movimiento nos muestra que tenemos que disfrutar de la vida. Estar abiertos para lo que viene todos los días, y nunca podemos perder la esperanza. ¿Quién sabe lo que pasará mañana? ¿Quién sabe si Alma va a cambiar y va a amar a otro? El cuarto movimiento es muy íntimo, de mucha paz. Mahler era demasiado tímido para decir directamente a Alma: “Escucha, Te amo.” Entonces puso esa frase en sus notas, a través de ellas podemos ver a este hombre llorando y gritando por Alma. El quinto movimiento que es lo más parecido a la felicidad y refleja imágenes de un mundo ideal”.