VIERNES  6 Y SÁBADO 7 DE MAYO

Como parte de los homenajes al Centenario de la muerte del gran compositor y director de orquesta austríaco, la Sinfónica interpretará la Sinfonía nº 6 llamada “Trágica”, bajo la dirección del Maestro Francisco Rettig, especialista en su obra.

El 18 de mayo próximo se conmemorará en el mundo entero el Centenario de la Muerte de uno de los más grandes sinfonistas de la historia de la música, Gustav Mahler. Por este motivo, la Orquesta Sinfónica de Chile ha dedicado su Temporada 2011 a su memoria con la programación de sus principales obras, entre ellas la Sinfonía nº 6 “Trágica” que será ofrecida este viernes 6 y sábado 7 de mayo, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile, bajo  la dirección de Francisco Rettig, músico chileno especialista  en este autor.

El legado musical del gran compositor y director austriaco marca la cumbre  de la evolución de la sinfonía romántica ya que Mahler ejerció influencia en compositores del siglo XX como los austriacos Arnold Schönberg y Alban Berg. En su música, especialmente en la Sexta Sinfonía y en los  Kindertotenlieder, Mahler reflejó un atormentado espíritu que lo persiguió siempre no obstante alcanzó la realización profesional como un músico admirado y respetado de su época y amorosa con su joven esposa Alma Mahler.

Gustav Mahler volcó en sus partituras su vida, sus emociones, miedos, angustias y también su felicidad. Nació un 7 de julio de 1860 en Kaliste, Bohemia, actual República Checa, en el seno de una humilde familia judía., siendo el segundo de quince hijos, nueve de los cuales murieron durante la infancia.

Retraído y  tímido, de pequeño solía sumergirse en su propio mundo. Fue así como encontró un piano en la casa de su abuelo, acontecimiento que marcó su vida. Su padre, al notar las dotes naturales del pequeño, pese a ser un hombre rudo, tuvo la sensibilidad de incentivar a su hijo que a los 5 años recibió sus primeras lecciones para luego continuar con sus estudios musicales en Praga y Viena, derivándolos a la dirección y la composición.

Al comienzo de su carrera Mahler dirigió en pequeños teatros de provincia, pero ya en 1886, con sólo 26 años, era asistente del prestigioso Arthur Nikisch en Leipzig;  dos años más tarde era director de la Opera de Budapest y tres años después de la Opera de Hamburgo hasta que en 1897 asumió la dirección de la Opera de Viena, donde su labor fue reconocida en toda la capital austríaca, convirtiéndose el músico más renombrado de la ciudad pese a las discriminaciones que sufrió debido a su origen judío.

ALMA DE MARTIR
Para el Maestro Francisco Rettig la Sexta, además de ser una de las más grandes sinfonías de este autor, constituye un enorme desafío para toda la orquesta. El director explica cómo puede entenderse que el compositor haya escrito la  Sexta Sinfonía “Trágica” en momentos en que  pasada por una gran seguridad laboral  y matrimonial: “Mahler estaba efectivamente bien en el plano  laboral; no así en su estabilidad  emocional de la siempre se vio afectado. Baste recordar que cuando niño le preguntaron qué quería ser cuando grande a lo que  respondió: Mártir. Esta respuesta anuncia lo que será el desarrollo de su personalidad”.

“Con la Sexta Sinfonía (“la única Sexta, como dijo Alban Berg, a pesar de la Pastoral”), Mahler dejó una especie de enigma sin resolver. El mismo dijo que su Sexta sería digerida sólo por los que hubieran entendido a cabalidad las cinco primeras sinfonías. Sin embargo, su mensaje varía desde el radiante primer movimiento hasta el pesimismo del cuarto, culminando en la oscuridad a que lleva el destino. Yo diría, más bien que es una obra bastante fatalista en el sentido del triunfo del “sino” en la vida”.

-¿De qué manera Mahler expresa musicalmente su estado de ánimo oscuro y atormentado?
– En una constante oscilación dialéctica entre el acorde Mayor y el Menor. A esto se agrega el “golpe del destino” (dos en la ultima versión de la Sinfonía), representado por dos relevantes golpes del Martillo (Hammer). Hay muchos otros elementos, entre ellos los motivos diabólicos, claramente audibles.

-A cien años de su muerte, a su modo de ver ¿Cuál es el legado musical de este compositor?
– Mahler influenció prácticamente a todos los compositores que lo sucedieron. Y no sólo en la creación musical, sino también en la manera de representar la ópera. No se debe olvidar que Mahler fue un gran director de orquesta y que tuvo los principales puestos en los teatros de ópera más representativos.

-¿Cree que finalmente su obra es enteramente reconocida por las audiencias en su justo valor?
Siempre he sostenido que se ama lo que se conoce. Para mucho público de Concierto aún resultan arduas alguna de sus Sinfonías. Sin embargo, pienso que su entendimiento dependerá siempre de la forma en que sean recreadas.