EL CONCIERTO SERÁ ESTE SÁBADO 9 DE ABRIL A LAS 19:30 HORAS

Proclamada “Patrimonio Intangible de la ciudad de Valparaíso”, la temporada comenzará con un concierto dirigido por José Luis Domínguez, que incluye la Obertura 1812, d.e Tchaikovsky; la pieza Andante Appasionato, de Enrique Soro y la Sinfonía del Nuevo Mundo, de Dvorák.

 

La Orquesta Sinfónica de Chile, será la encargada de inaugurar oficialmente este sábado 9 de abril la 70ª Temporada Artística de la Universidad Federico Santa María, USM, que fue declarada recientemente “Patrimonio Intangible de la ciudad de Valparaíso”, por la Municipalidad porteña. Para la ocasión, la Sinfónica- que también celebra 70 años de actividad musical- interpretará, bajo la dirección del Maestro José Luis Domínguez, un programa que incluye en la primera parte la Obertura 1812, de Tchaikovsky, para continuar con la pieza Andante Appasionato, del compositor chileno Enrique Soro. El concierto inaugural finalizará con la Sinfonía Nº9 del Nuevo Mundo, de Antonin Dvorak.

OBERTURA 1812, OP 49: PIOTR ILICH TCHAIKOVSKI
Fue compuesta por Tchaikovski en 1880 para conmemorar la victoriosa resistencia rusa en 1812 frente a Napoleón. Fue estrenada el 20 de agosto de 1882 y es reconocida por su triunfal final que incluye una salva de disparos de cañón y repique de campanas. Los tempos usados por la Obertura 1812 fueron cinco, aunque fundidos todos en uno solo. Comienza con un leve Lento con violonchelos que describen la apacible pradera rusa, con los campesinos trabajando en paz. Le sigue un Andante, que ya comienza a sentirse la entrada de los invasores. La música se torna dramática. Entran entonces los primeros compases de La Marsellese, señal de amenaza. Un Allegro Giusto, ya impregnado del himno galo se muestra brioso ante los ojos del campesino. Un golpe de platillos anuncia que la batalla ya ha comenzado. Los primeros compases de La Marsellesa se escucha en tono más alto que el resto. Pero el pueblo ruso, ni el ejército se atemoriza del poderío de los franceses y comienza un Largo que describe la batalla. Los compases del himno francés se van debilitando expresados en cornos, se apagan de a poco, aunque reviven una y otra vez. Los violines representan la persecución. La batalla es feroz. Los cornos anuncian que el ejército va a cargar contra los moribundos que han sido pillados en suelo ruso. Los Contrabajos y los oboes no descansan, pero al fin esos sonidos franceses desaparecen, o mejor dicho se transforman en campanadas al viento (campanas de verdad) en el Allegro Vivace final. Es el retorno a la danza rusa, y tenues compases “marsellescos” in dimnuendo muestran al soldado huyendo desvandado, expresados en violines y chelos que van apagándose. El final es apoteótico: fuegos artifíciales, las campanas de la iglesia relatan la liberación de de Rusia, mezclado con el “Dios salve al Zar”. Toda la orquestación, con tutti, tocan las estrofas iniciales. Es la victoria final.

ANDANTE APASSIONATO: ENRIQUE SORO
Enrique Soro nació en Concepción en 1884 y falleció en Santiago en 1954. Su talento musical se manifestó desde su infancia y fue estimulado por su padre, Giuseppe (José) Soro Sforza, también destacado compositor. Su labor es de profunda relevancia para el país. Difundió en Chile obras claves del repertorio clásico-romántico, sinfónicas y de cámara, que hasta entonces permanecían virtualmente desconocidas. Pese a haber estudiado en Italia, Soro jamás se sintió atraído por la ópera. Muy por el contrario, su producción se orientó prioritariamente hacia el piano, la música de cámara y la sinfónica. Después de Federico Guzmán (1836-1885), Soro es el primer músico chileno cuya obra fuera editada ampliamente en el extranjero. El Andante Appassionato Opus 2, la compuso Enrique Soro a la edad de 17 años, cuando era estudiante en Europa. Lo escribió primero para cello y órgano y fue interpretado por él mismo en 1901 en el Conservatorio de Milán, con clamoroso éxito, según las crónicas italianas. En 1904 escribió la música del Andante para que fuera ejecutado por el famoso Cuarteto Geloso en la Sala Pleyel de París. En 1905 compuso una versión para dos violines, cello y piano, y, de regreso a Chile, ese mismo año, la dio a conocer en el Teatro Concepción como primicia y homenaje a su ciudad natal. En 1909 escribió una versión para piano, la que fue editada por Schirmer en Nueva York. En 1924 lo compuso para pequeña orquesta de cuerdas, siendo editado también por Schirmer. El Andante de Soro ha sido ejecutado innumerables veces en distintas partes del mundo por orquestas dirigidas por Kleiber, Busch, Sargent, Vandernoot, Terc, Moubarack y en Chile bajo la dirección de Tevah, Carvajal, Zoltan Fischer, Agustín Cullell y el propio autor, quien era, además, un destacado director. Fue grabado, asimismo, por la RCA Víctor en la cotizada colección de discos Sello Rojo.

SINFONÍA N° 9 DEL NUEVO MUNDO: ANTONIN DVORÁK
Fue compuesta entre diciembre de 1892 y el 24 de marzo de 1893, inspirada en la música indígena que Dvorak había conocido superficialmente a través de sus colegas y estudiantes. Todos son originales aunque se asemejan a melodías populares y de spirituals conocidos. Los movimientos 2° y 3° se inspiraron en la Canción de Hiawatha de Longfellow (“Funeral en el bosque” y “Una fiesta de indios”), pero también la obra recoge su nostalgia por la tierra natal: en general, hay más de Bohemia que de Norteamérica en ella. La obra fue estrenada en el Carnegie Hall el 16 de diciembre de 1893 por la Orquesta Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Anton Seidl. El 1° movimiento empieza con una introducción lenta (Adagio) que conduce a un Allegro molto con forma sonata, pero con la presentación –habitual en Brahms– de tres temas. El 2° movimiento, Largo, está en Reb Mayor, posee forma cerrada y su tema principal, presentado inicialmente por el corno inglés, ha sido adaptado a la canción Goin’ Home de W. A. Fisher y H. Burleigh. El 3° movimiento, Molto vivace, corresponde al scherzo y comienza con una cita del scherzo de la Sinfonía Nº 9 de Beethoven. El último movimiento, Allegro con fuoco, también presenta forma sonata y una recapitulación de los principales temas de la obra hacia el final.

JOSE LUIS DOMINGUEZ: DIRECTOR
Nació en La Serena el 4 de julio de 1971 y comenzó sus estudios musicales el año 84 en la cátedra de violín de la escuela Experimental de Música Jorge Peña Hen. En 1989, ingresó al Instituto de Música de la Pontificia Universidad Católica de Santiago. Como violinista fue integrante y solista de la Orquesta Clásica de Santiago y concertino de la Orquesta de Cámara del Teatro Municipal de Santiago. En 1994 ingresó a la orquesta Filarmónica de Santiago en la sección primeros violines, cargo que mantiene en el presente. Su carrera como director de orquesta comenzó en 1995, al ser invitado por la Sinfónica Juvenil de la Universidad de La Serena y la Sinfónica Regional. A partir de 1996 comenzó a realizar importantes asistencias en las temporadas internacionales del Teatro Municipal de Santiago. En 1999 fue Director asistente del Maestro Rodolfo Fischer para la ópera de Giacomo Puccini La Boheme y en el 2001 asistió al Maestro Gabor Ötvös para la ópera Los Maestros cantores de Nüremberg de Richard Wagner. Ese mismo año estuvo a cargo de la ópera de Giuseppe Verdi Ernani con la Orquesta Sinfónica de Concepción. Desde el año 2000 ha estado a cargo de la dirección de todos los programas de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil, dirigiendo a destacados compositores como Beethoven, Rossini, Sibelius, Vivaldi, Dvorak, entre otros. Ha sido Director invitado de la Orquesta Filarmónica de Santiago desde el 2000 para las óperas Carmen, La Traviata. En la temporada internacional de ballet, tuvo a su cargo la dirección orquestal en los títulos Coppelia, Manon y Rosalinda. El 2003 dirigió los dos programas de conciertos de verano de la Orquesta Filarmónica de Santiago y los cuatro títulos de la temporada internacional de Ballet: La Fille mal Garde, Romeo y Julieta, La Bella Durmiente y Cascanueces, además de la gira de ésta agrupación en julio. En septiembre del 2003 fue designado como Director Residente de la Orquesta Filarmónica de Santiago.