Inolvidables y premiadas melodías compuestas por el gran músico italiano fueron interpretadas con maestría por los cerca de 200 artistas chilenos que conforman la Orquesta Sinfónica de Chile y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, agrupaciones que recibieron el aplauso y elogios de un público cálido y receptivo.

Ennio Morricone y la Orquesta Sinfónica de Chile

Con una velada plena de emociones y regocijo se despidió de Chile el afamado compositor y director italiano Ennio Morricone durante el segundo y último concierto que ofreció junto a la Orquesta Sinfónica de Chile y al Coro Sinfónico de la Universidad de Chile el domingo pasado en el Movistar Arena, presentaciones enmarcadas en la celebración de sus 50 años de trayectoria.
Más de 5 mil personas llegaron hasta el recinto para escuchar inolvidables melodías de famosas películas que fueron rememoradas a través del magnífico sonido logrado por los músicos y cantantes chilenos, además de la destacada soprano Susanna Rigucci que forma parte de la delegación artística del Maestro junto a sus cinco músicos italianos.
El ambiente era distinto al de hace tres años cuando el solo anuncio de la visita de Ennio Morricone causó una expectación inusitada en el público chileno que agotó en pocas horas las miles de entradas gratuitas asignadas a través de internet. Esta vez los asistentes, que ahora pagaron sus entradas, llegaron tranquilamente hasta el Movistar Arena, abrigados para capear el frío y seguros de que vivirían un momento único.
Familias, parejas, jóvenes y niños escucharon con respeto las creaciones de Morricone, quien con sus 82 años, su porte esbelto y firme, su expresión flemática y una seguridad abrumadora fue entregando el fruto de su creación. A la admiración del público por el autor de legendarias melodías que alguna vez los hicieron soñar frente a la pantalla, se sumó la sorpresa y el orgullo de comprobar que aquella música era maravillosamente interpretada por la Orquesta Sinfónica de Chile y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, agrupaciones que justificaron plenamente su reconocida trayectoria al ofrecer un trabajo impecable y de alto nivel.
El programa escogido por el Maestro Morricone permitió recorrer las diferentes etapas de su amplio repertorio de más de 500 composiciones para el cine y la televisión. Una a una fueron pasando por su atril las partituras de temas de diferentes películas, yendo desde el romanticismo de canciones del filme “Érase una vez en América” como el “Tema de Deborah” a rememoradas composiciones de westerns como “El bueno, el malo y el feo” y “El éxtasis del oro” que permitieron el lucimiento de Susana Rigucci y de los integrantes del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile.
Uno de los momentos más íntimos se produjo cuando ofreció tres temas emblemáticos de “La Misión”, uno de sus trabajos para el cine más conocidos a nivel mundial.
La cálida ovación del final hizo que Morricone hiciera no solo uno sino cuatro encores que dieron un cierre espectacular a dos horas de gozo espiritual.

POSITIVAS REACCIONES
“Un espectáculo maravilloso, la orquesta magnífica, el coro sensacional y el director maravilloso; lo mejor que se ha visto últimamente”, exclamó Luisa mientras salía del Arena Movistar.
“La música estuvo increíble y me encantó que Morricone hubiese escogido músicos chilenos para sus conciertos porque eso lo acerca más a Chile y resulta más bonito para el espectáculo”, opinó Jaime.
Adeli Correa, quien asistió al concierto junto a sus hijos, afirmó: “Lo encontré maravilloso, me pareció un espectáculo perfecto desde la creación y la interpretación; lo disfrutamos en familia” y agregó que asistió motivada por apreciar la música de un artista tan famoso. Encuentro espectacular que él a sus 82 años esté de pie y dirigiendo, ahora a la Sinfónica y al coro, no los había visto nunca y los encontré magníficos”.
Reconociéndose un fanático de Ennio Morricone Carlos dijo: “Fue un concierto espectacular. Todos sus temas reflejan el momento exacto en cada película; la interpretación de la Sinfónica fue espectacular, tenemos muy buenos músicos en el país. En las composiciones con voces, el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile se lució, especialmente en la Misión. Los artistas nacionales dejaron muy bien puesto el nombre del país”.
Estas presentaciones de los dos conjuntos nacionales pertenecientes al Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile, CEAC, se suman a las ofrecidas en febrero junto al cantante Sting en el Festival de Viña del Mar.