Con sólo 20 años de edad, Gustavo Miranda es un aventajado alumno de la Juilliard School de Nueva York, donde ingresó hace tres años como uno de los cinco becados entre 200 postulantes para estudiar en la principal escuela de música del mundo. Tocará una de sus obras favoritas, el Concierto para piano y orquesta Nº2 de Johannes Brahms.

Gustavo Miranda tocará con la Orquesta Sinfónica de Chile

Aunque él atribuye su meteórico despegue en el difícil mundo de la música a su constancia y tenacidad para estudiar, el talento natural de Gustavo Miranda es innegable. A los tres años comenzó a “jugar” con un piano que había en una casa del Cajón del Maipo que sus abuelos cuidaban. Sus padres captaron su interés y con gran visión a los seis años le tomaron una profesora con la que aprendió a leer música. A los nueve años ingresó con beca completa al Instituto de Música de la Universidad Católica donde se formó con los profesores Miguel Ángel Jiménez y María Iris Radrigán.  A los 16 fue uno de los cinco ganadores entre los 200 postulantes a una beca para entrar a la Juilliard School donde en diciembre de 2012 optará al grado de Bachelor con un concierto en Sala Paul Hall del Lincon Center.

Gustavo Miranda se encuentra en Chile de vacaciones “de verano”, tiempo que dedica a preparar su debut con la Sinfónica de Chile como solista del Concierto para piano y orquesta Nº 2 de Johannes Brahms que se ofrecerá el jueves 14 y viernes 15 de julio, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile, bajo la batuta del connotado director de orquesta ruso Víctor Yampolsky, quien tendrá a su cargo también la dirección del Réquiem de Mozart que la Sinfónica interpretará junto a la Camerata Vocal de la Universidad de Chile.

“Estoy muy entusiasmado me encanta tocar con orquesta porque es mucho más natural, se produce una adrenalina especial entre el solista y la orquesta, una comunicación más directa que fluye hacia el público lo que hace que la música cobre más vida”, señala el joven artista quien gestionó personalmente su participación en una Temporada de la Sinfónica de Chile. “Hace dos años  le llevé un DVD con uno de mis recitales al Maestro Michal Nesterowicz (Director Titular de la Sinfónica), él lo escuchó y me invitó para este año”, cuenta y agrega que se siente muy afortunado porque le tocó trabajar  “con un director de la calidad de Víctor Yampolsky”.

BRAHMS ROMÁNTICO E IRÓNICO

Otro de los motivos que mantiene expectante a Gustavo Miranda es que en este importante concierto de su carrera tocará una de sus obras favoritas, el Concierto para piano y orquesta  Nº 2 de  Johannes Brahms. “A diferencia del Concierto Nº1, que también es una obra excepcional, el segundo es prácticamente una sinfonía con piano porque tiene una orquestación mucho más rica”, expresa el joven músico..

Una de las características de esta obra es que, a diferencia del modelo tradicional de concierto de tres movimientos, éste incluye un cuarto que Brahms llamaba “pequeño scherzo” y que se ubica después del primero. “En este movimiento el piano toma una sonoridad inmensa al interactuar con la orquesta”, dice Gustavo Miranda y destaca que Brahms en forma inusual termina con un aire liviano y gracioso esta pieza en el cuarto movimiento,  lo que quizás simboliza la ironía del autor”, acota Miranda y comenta la anécdota que relata que Brahms le escribe a un amigo “compuse un pequeño concierto para piano con un diminuto scherzo”,  bajándole el perfil a la grandiosidad del concierto.

Los deseos de Gustavo Miranda son quedarse en el extranjero para seguir estudiando y tocando. Desde ya tiene planificados para marzo del próximo año una actuación en el Festival de Cartagena y  conciertos  en Nueva York, entre otros compromisos.

EL ADIOS DE MOZART

Los 16 cantantes de La Camerata Vocal de la Universidad de Chile lucirán su talento y excelencia al interpretar junto a la Orquesta Sinfónica de Chile la Misa de Réquiem del compositor austríaco, la última obra que compuso  y que, debido a su malograda salud, no fue capaz de terminar.

Esta será la primera vez que la obra será realizada con un coro de cámara aunque para la Camerata la experiencia no es nueva porque tiene en su repertorio una versión realizada con la Orquesta de Cámara de Chile dirigida por Juan Pablo Izquierdo.

Juan Pablo Villarroel, director de la Camerata Vocal, explica que esta versión con la Sinfónica de Chile será íntima y cercana al estilo que Mozart transmite en su réquiem: una sobria solemnidad expresada mediante tonalidades menores, cromatismos y elementos barrocos.

LEYENDAS Y VERDADES

Mucha leyenda se ha escrito con respecto al Réquiem de Mozart. Según las últimas investigaciones, Mozart recibe de manos de Anton Leitgeb (1744-1812), hijo del entonces alcalde de Viena, el encargo anónimo de componer una misa de réquiem. El anónimo solicitante de la obra era el conde Franz von Walsegg-Stupach, del cual Leitbeg era el confidente y asesor legal,  quien necesitaba encargar una composición musical para honrar a su recién difunta esposa atribuyéndose además la autoría de la obra, costumbre habitual entre algunos melómanos poderosos de la época.

Mozart estaba logrando una de las obras más dramáticas y conmovedoras de su producción. Sin embargo, la muerte lo atacó antes de terminarla.  Franz Xaver Süssmayr (1766-1803), alumno y acompañante del compositor en sus últimos días, completó algunos movimientos y secciones restantes, como la instrumentación del Dies Irae, Tuba Mirum, Rex Tremendae, Recordare, Confutatis, Domine Jesu y el Hostias; así como el completar Lacrimosa o definitivamente componer, según los bosquejos del maestro, el Sanctus, Benedictus y el Agnus Dei.

El conde Walsseg copió la partitura de su puño y letra, le puso su nombre y dirigió el mismo el estreno de la obra completada por Sussmayer el 14 de diciembre de 1793 en la iglesia cisterciense de Neustadt, Viena.

Jueves 14 y viernes 15 de julio de 2011, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile, Providencia 043 (Metro Baquedano)
Entradas en venta desde $ 4.500 a $ 9.000 público general en boletería del teatro y en www.feriaticket.cl. Estudiantes $ 1.000 y $ 1.500.-