Entrevista realizada al ganador del prestigioso Concurso Internacional de Dirección Orquestal de Cadaqués,  que debutará el 12 y 13 de agosto con la Sinfónica de Chile. A los 29 años, es Director Asistente de la Orquesta Hallé de Manchester, que dirige Mark Elder, la orquesta profesional más antigua en el Reino Unido y tiene comprometido un centenar de conciertos con 29 orquestal de todo el mundo.

Andrew Gourlay dirigirá el Concierto 15 de la Orquesta Sinfónica de Chile

La carrera musical de Andrew Gourlay ha sido meteórica. Luego de recorrer un amplio y exitoso trayecto como trombonista profesional tocando como free lance en algunas de las mejores orquestas británicas hasta el año 2009, hizo un rápido viraje hacia la dirección orquestal. Empezó a estudiar en el Royal College of Music de Londres, iniciando un viaje que en menos dos años lo ha convertido en uno de los directores jóvenes con mayor proyección de Europa. Con 29 años de edad, este talentoso músico inglés hoy se desempeña como Director Asistente de la Orquesta Hallé de Manchester, que dirige Sir Mark Elder. Pero eso no es todo: en junio del año pasado se convirtió en el ganador del Concurso Internacional de Dirección Orquestal de Cadaqués, obteniendo la oportunidad de dirigir un centenar de conciertos con 29 orquestas europeas, españolas y latinoamericanas, entre ellas la Filarmónica Real Flamenca y la Filarmónica de la BBC. Gourlay llegó a la final luego de superar a 224 directores de orquesta inscritos en el prestigioso concurso creado hace 20 años por la Orquesta de Cadaqués.

“Estoy viviendo un sueño – dice este joven y talentoso músico nacido en Jamaica en 1982- pero a pesar de lo que me ha cambiado la vida en los últimos meses, me siento la misma persona y estoy muy ilusionado con mi futuro profesional”, afirma.

Su debut con la Sinfónica de Chile lo llenó de expectativas porque “es emocionante ir desde la Halle, la orquesta profesional más antigua en el Reino Unido, a trabajar con su equivalente chileno” afirma y agrega que “he oído cosas muy buenas de la Orquesta Sinfónica de Chile, por lo que estoy muy entusiasmado”.

Además, comenta que tenía muchas ganas de conocer Chile ya que en sus tiempos de estudiante universitario, tocó el trombón en una banda de salsa chilena que se llamaba “Eso Es” y que le encanta la música latinoamericana. “He visitado Argentina y Brasil, pero hasta el momento no había podido ir a Chile. Tengo unos pocos amigos que han trabajado en Santiago y me han contado que es un maravilloso país, con hermosos paisajes y gente muy amistosa”.

¿Qué le motivó a estudiar música clásica? ¿Cómo fueron sus comienzos?

– Cuando tuve que decidir qué estudiar en la universidad, me di cuenta de que las actividades musicales ocupaban todo mi tiempo libre y que disfrutaba cada minuto de ello. Por eso, tenía sentido que me concentrara en seguir una carrera musical.

Primero fue el piano y luego el trombón ¿Por qué decidió finalmente dedicarse a la dirección orquestal?

– Siempre disfruté tocar el trombón en una orquesta pero, del mismo modo que con cualquier otro instrumento, yo era una parte pequeña de un todo mayor. Lo maravilloso de dirigir es que puedes dar forma a una obra completa, de principio a fin, juntando cada elemento individual de la música.

En su formación como director de orquesta han participado dos grandes Maestros: Claudio Abbado primero y Sir Mark Elder después ¿De qué manera ha influido cada uno de ellos en tu formación musical?

– Extremadamente importantes. Tuve la suerte de ser dirigido por Claudio Abbado en la Gustav Mahler Jugendorchester. Tuvo mucho impacto en mi manera verlo dirigir durante muchas semanas. Es un músico increíble. En cuanto a Mark Elder, desde que me uní a la Halle, él ha sido el mentor perfecto para mí. Es muy generoso con su tiempo y está siempre dispuesto a aconsejarme. De verdad he aprendido mucho de él.

¿Qué significó para usted ganar la Décima Versión del prestigioso Concurso Internacional de Dirección Orquestal de Cadaqués, España, en junio de 2010?

-Ganar el Concurso de Cadaqués fue tremendamente importante en mi carrera. La gente nota cuando un panel de expertos te elige entre tantos otros competidores. Pero probablemente fue más importante todavía para aumentar mi confianza en lo que hago.

En marzo de 2010 usted fue nombrado Director Asistente de Sir Mark Elder y la Orquesta Halle y Director Musical de la Orquesta Juvenil Hallé ¿Qué le ha aportado este año y medio de trabajo con estas agrupaciones?

-La combinación de todas las diferentes tendencias de trabajo fue lo que ofreció una contribución tan valiosa al desarrollo de mi carrera. Ayudar a Mark, dirigir las actividades de la Halle Youth Orchestra, y desde luego dirigir muchos conciertos con la Halle Orchestra misma, fueron oportunidades que cambiaron mi vida.

Usted nació en Jamaica, creció en Filipinas y ha estudiado música en Japón e Inglaterra ¿De qué manera han influido en su formación personal y musical estas culturas?

-Siento que he tenido la suerte de haber sido educado alrededor del mundo. Estoy seguro que haberme familiarizado con tantas culturas ha ayudado a hacerme una persona más equilibrada.

¿Cuáles deben ser las principales virtudes de un director de orquesta?

-Los mejores directores valoran el talento de los músicos que están frente a él y hacen todo lo posible para ayudarles a tocar al máximo de sus capacidades. Lo primero y más importante debe ser un impulso implacable para hacer justicia al músico en cada interpretación.

En una entrevista usted destacó la importancia que la música puede tener en el desarrollo de los niños como personas ¿Por qué cree usted que la música debe tener un rol mucho más protagónico en los colegios de lo que se le otorga en la actualidad?

-Los estudiantes de las escuelas no sólo aprenden música cuando participan en lecciones musicales y tocan instrumentos juntos. Hay mucha evidencia que muestra que los estudiantes con experiencia musical tienen mayor éxito en todas las materias escolares, y que se convierten en mejores personas más tarde en sus vidas.

¿Cómo influyó la música en su propia personalidad?

-¡Quizá debiera preguntar eso a mis padres!

¿Cómo se produjo la oportunidad de venir a dirigir a Chile?

-La oportunidad apareció porque la Orquesta de Cadaqués tiene lazos con la Orquesta Sinfónica de Chile. Desde hace tiempo quería visitar Chile, por lo que encuentro perfecto poder venir como director.

En el programa que dirigirá hay dos estrenos mundiales de compositores chilenos: “ Et’ ” de Marcos Stuardo, ganadora del Premio Nuevas Obras Chilenas, y Concierto para percusión de Edgardo Canton ¿Cómo visualiza cada una de estas obras dado su background en Europa?

-Ambos trabajos son fascinantes y ofrecen bastantes contrastes. Hay una yuxtaposición muy interesante de música clásica contemporánea con las influencias chilenas. He disfrutando mucho estudiándolas.

Para su debut con la Orquesta Halle en Inglaterra escogió una obra muy poco tocada de Dvorak, el poema sinfónico La paloma salvaje ¿le atraen los desafíos?

-Sí, es un desafío, pero de modo positivo. Es quizá más fácil usar la imaginación y hacer cosas excitantes con la música de obras que no son familiares. El aspecto que más disfruto en la carrera de director es poder conocer y amar la abundante y extraordinaria música que ha sido escrita a lo largo de siglos. Cualquier oportunidad de descubrir otra obra maestra es una experiencia muy gratificante.

¿Qué lugar ocupa Serguei Rachmaninoff entre sus compositores favoritos? ¿ Cómo abordará desde el punto de vista de la dirección la Tercera Sinfonía de este gran compositor ruso?

-Sí, ciertamente es uno de mis favoritos. A mi abuela rusa siempre le ha encantado Rachmaninov. Creció en una familia donde él gustaba mucho y eso ha llegado hasta mí. Su tercera sinfonía ha estado en mi sangre por mucho tiempo. La toqué por vez primera siendo un adolescente. Luego, años más tarde, fui elegido para dirigir la sinfonía en una clase magistral con la Orquesta Sinfónica de Londres y Valery Gergiev.

Nury Constenla C. / Traducción: Margarita Barría G.