El consagrado actor nacional habla de su participación en el Concierto “Universo Shakespeare” de la Orquesta Sinfónica de Chile.

Hugo Medina habla de su participación en el Concierto “Universo Shakespeare” de la Orquesta Sinfónica de Chile

Nos instalamos en la platea vacía del Teatro Universidad de Chile para entrevistar a Hugo Medina. En el frescor del teatro, con el escenario vacío se desprende una atmósfera especial… Consagrado actor nacional, dos veces ganador del Premio Altazor (2011 y 2007), ha participado en 71 obras de teatro, 44 montajes de televisión, ha dirigido 8 montajes y ha actuado en 27 películas, además de desempeñarse como profesor desde hace 14 años. Actualmente está  terminando de rodar la película “El hijo de Trauco” y  dirigiendo “La Lección” de Ionesco,  además de sus clases.

Ahora se encuentra embarcado en un proyecto inédito para él: Hacer los monólogos del concierto “Universo Shakespeare” con la Orquesta Sinfónica de Chile.

Hugo, ¿es la primera vez que va a actuar en esta sala?

– Sí, si es la primera vez, es una sensación extraña en verdad, no me había dado cuenta…

– Esta representación va a ser un poco diferente de a lo que estamos acostumbrados, ¿nos puede contar  más sobre la puesta en escena y la alianza entre música y teatro?

– En realidad no es una mezcla de teatro y música. La idea es tratar de hacer una referencia a los textos de Shakespeare, los cuales supuestamente han provocado e inspirado, han sido el terreno fértil para estos compositores (Mendelssohn con “Sueño de una noche de verano; Dvorak con  Obertura “Otelo” y Tchaikovski con Obertura del ballet “Romeo y Julieta). No es una cuestión  teatral sino una selección de pequeños trozos, monólogos que nosotros  pensamos son la materia que inspiró estas obras musicales que se van a interpretar. No hay puesta en escena ni personajes en sí. Sería bonito lo que tú dices… la alianza indisociable del teatro y la música… pero aquí, el proyecto es hacer el vínculo entre los textos de Shakespeare y las obras musicales que nacieron de ellos.

– ¿Actuar junto a una orquesta en el escenario es una cosa qua ya había hecho?

– Con una orquesta sinfónica en vivo, es la primera vez. Pero he actuado en varios espectáculos teatrales y musicales con grupos en vivo.

¿Es más difícil trabajar con una orquesta?

– Lo más complejo es que el concierto será con la orquesta pero yo aun, a menos de una semana, no ensayo con la orquesta y  para un actor teatral que está acostumbrado a un proceso de construcción paulatina, de detalles esto es un buen desafío.

El  otro problema que tuve que enfrentar, fue el estudio y aprendizaje de  los textos, porque tengo una memoria kinésica, de los gestos y el cuerpo,  y en este caso no hay acción física, no hay interlocutor, es muy complejo. Tengo que esbozar dialogando hasta tres personajes de manera simultánea, y no tener a tu interlocutor  es un poco complicado. Además, cuando aprendía los monólogos tuve que escuchar muy atentamente la música en base a  lo que hace sentir, para que mi interpretación estuviera vinculada a  las emociones que ésta provoca. Había que evitar una ruptura en el ritmo entre los monólogos y la música o  si no habría sido un desastre.

– ¿Usted toca algún instrumento? ¿Alguna preferencia de instrumento?

– No, desgraciadamente no. No tuve buena educación musical en mi formación de Artes Escénicas en la Universidad, por eso me cuesta más trabajo y es más complejo trabajar con música. Pero lo hecho, por ejemplo, en el musical, “La pérgola de las flores” dirigido por Andrés Pérez en la Estación Mapocho hace unos años yo tenía un papel importante: El Alcalde, y tenía que cantar. Para eso me ayudaron mucho unos cursos de autoafirmación que tuve, la mente es muy fuerte, si te enfocas de verdad en algo y de verdad quieres hacerlo tienes que pensar que puedes. Antes de pasar delante del profesor de canto, estaba en el auto y escuché una canción de Sinatra “Under my Skin” y canté a todo pulmón… (canta un extracto y se ríe) ¡Y lo hice! No es racionalidad, si comunicas seguridad y determinación puedes lograr todo lo que te propones.

Mi  instrumento favorito es el clavecín. Y de compositores, me gusta Bach, siento una conexión especial con el barroco, con el pasado… Vivaldi también me gusta, y el fantástico Mozart por supuesto.

– ¿Usted fue el que eligió los monólogos?

– Fue en conjunto, con el director de orquesta invitado Mika Eichenholz y el director del CEAC, Ernesto Ottone.  Yo ya había hecho el Rey Lear, así que me preguntaron que me parecía interpretar un monólogo de esa obra. Tenían que ser unos extractos de textos de acuerdo con el espíritu que se desprende de la música. Para Otelo tenía que ser una elección más cósmica, y para “Romeo y Julieta”  elegimos el epílogo trágico.

– Usted ya conoce muy bien el universo de Shakespeare, ¿cómo se siente al volver a interpretar el Rey Lear (aunque sea una parte)?

– Me parece muy interesante, además con una orquesta con la tradición de nuestra  orquesta sinfónica con ese sonido magnifico con esa potencia en vivo creo que será insuperable.  Creo que el momento más logrado es cuando se funde la música con el monologo, es como una provocación de sentimientos y emociones, es… ¡perfecto!

– ¿Cuál es la obra de Shakespeare que prefiere? ¿Y una cita que lo inspire?

– Es tan difícil elegir un texto en específico porque como se ha dicho este dramaturgo llega tocar e incluso a trasgredir los límites del arte y quizás del pensamiento.

Pero sin embargo, mis obras favoritas son “Romeo y Julieta” y “El Rey Lear” porque Shakespeare, a través de su literatura, y de la tragedia, humaniza la vida. Es tal la profundidad, el dolor que penetra en las almas de todos nosotros que nos inunda muy profundamente y afecta en nuestras vidas. Y esos son algunos de los motivos por los cuales trasciende los tiempos y atraviesa  las culturas. La obra de Shakespeare  está vigente en donde tú la pongas. Y una cita que me gusta mucho, y que me inspira mucho  en este concierto por la conexión con lo que vivimos todos los días en este país, es:

“¡Ay, pobres víctimas del odio nuestro!

En la paz enlutada de este día

el doloroso sol no se levanta.”

“Nada, sino la muerte de los hijos

Pudo llevar los padres a la paz”    

W. Shakespeare, Romeo y Julieta, (Epílogo, 24.25.26), (Prólogo, 9-10)

 

Por Sarah Derouet Martínez