El destacado artista francés bailó en la Opera de París, en el Ballet de Maurice Béjart, en el Ballet del Rhin y el Ballet de Nancy antes de fundar su propia compañía “Temps Présent” donde tomó el camino de la coreografía que lo llevó a fundar y dirigir en 1998 el Centro Coreográfico Malandain de Biarritz.

Thierry Malandain creador de la obra La Sangre de las EstrellasThierry Malandain creador de la obra La Sangre de las Estrellas

Cuando Thierry Malandain tenía 16 años, y todavía era un talentoso alumno de danza, conoció a Gigi Caciuleanu, quien lo invitó a ingresar a su compañía en Francia. No lo hizo porque sus padres le pidieron que antes de dedicarse a la danza terminara sus estudios formales. Hoy, ese joven aspirante a bailarín,  es el director del Centro Coreográfico Malandain Ballet de Biarritz  y  está catalogado como uno de los coreógrafos más destacados de Francia con un repertorio de cerca de 70 coreografías a su haber.

Si bien Caciuleanu no consiguió en ese entonces que Malandain entrara a su compañía, logró finalmente, con el apoyo del CEAC de la Universidad de Chile,  que el Maestro francés montara uno de sus grandes éxitos, “La Sangre de las estrellas”, con el Ballet Nacional Chileno, BANCH, que él dirige desde hace más de una década. “Estamos concretando un anhelo que ambos teníamos desde un par de años”,  dice Malandain sobre su visita a Chile.

Usted bailó en  la Opera de París,  el Ballet del Rhin y el Ballet de Nancy antes de formar su propia compañía Temps Présent, ¿Por qué dejó la danza tempranamente para dedicarse a la coreografía?

Cuando comencé a crear mi propia compañía en 1986 tuve que elegir entre la danza y la coreografía y opté por esta última motivado por mi gran necesidad de crear.

Se dice que Thierry Malandain inscribe la tradición de la danza clásica en un registro contemporáneo, lo que está muy presente en “La Sangre de las Estrellas” ¿Cómo define su estilo?

No sé si lo que hago se pueda llamar contemporáneo – responde-  yo comencé con la danza clásica que surgió en el siglo XIX y que hoy es otra forma de danza clásica, pero muy cercana a ella. La danza ha tenido una gran evolución, pero siempre con las mismas palabras clásicas y yo mantengo esa manera de movimiento,  siempre guiado por la disciplina y el rigor de la danza clásica.

Un elemento fundamental de sus creaciones es la música.  En esta obra escogió piezas de Mahler, Strauss, Waldteufel y Minkus  ¿Por qué eligió la música de estos cuatro compositores y las fusionó con la mitología para tratar un tema ecológico?

Desde un principio quise tocar el tema ecológico de los osos. Cuando empecé a crear, descubrí en la mitología leyendas que se relacionaban con este contenido, especialmente  la de la Osa menor y la Osa mayor que al final de la historia se transforman en estrellas. Por eso surgió el titulo “La sangre de las estrellas”. Es como la humanidad de las estrellas. Y en la palabra estrella hay también eternidad. Además, lejos de la mitología el oso y el ser humano durante milenios han compartido territorios y recursos. Un historiador francés afirma que los osos polares blancos tienen la sangre muy afectada por todo lo que el hombre hace en el mundo y que el oso es el “otro” del hombre.

La música de Gustav Mahler me permite explicar el mito a la humanidad y  la de Strauss expresar cómo el hombre se evade de lo que pasa a su alrededor y de la naturaleza, porque la música de Strauss es eso también, cuando uno la escucha se olvida de lo malo que pasa afuera.

Visualmente es un montaje muy atractivo por su iluminación y vestuarios…

Sí, excepcionalmente este ballet tiene más vestuario que la mayoría de mis obras porque me gusta trabajar con pocos elementos.  No utilizo mayormente escenografías ni vestuarios vistosos porque no me gusta que nada afecte lo que pasa en la danza, me gusta ver la piel de los bailarines, la carne viva, la coreografía y crear atmósferas.  Siempre trabajo mis obras con el mismo equipo. Ellos me han acompañado ahora a Chile,  son  los  repositores  Françoise Dubuc y Giuseppe Chiavaro (Maestros del Centro Coreográfico Nacional Malandain Ballet Biarritz) el diseñador de la iluminación Jean-Claude Asquié y el diseñador de vestuario Jorge Gallardo, un  artista plástico chileno con una destacada carrera en Europa y Estados Unidos.

¿Qué opina sobre lo que está pasando en este momento en el mundo con el tema ecológico?

Es muy fuerte lo que pasa en el mundo a nivel ecológico,  creo que la danza no puede arreglar ese problema, pero yo formo parte de este mundo y  me hago parte del problema,  siento que debo hablar de eso…

¿ Como una contribución a llamar la atención?

Si, aunque para ello elegí un lenguaje que no es de tan fácil llegada: la danza sola. Yo podría incluir palabras, videos y  otros elementos con los que podría explicar todo lo que quiero en dos minutos, pero  la danza es muy diferente, con la danza  uno tiene que tratar los temas de una forma más compleja,  con el movimiento, la expresión, la música. Hacerlo a través de una metáfora poética más que contar algo directamente. Por ejemplo, Maurice Béjart hizo hace algún tiempo una coreografía donde hablaba de ecología y todos los bailarines estaban en el escenario con basuras;  eso es muy bueno,  habla muy claro,  pero yo prefiero hablar a través de la danza.  Pienso que un espectáculo no sirve solamente para que el público se entretenga sino también para que pueda  reflexionar un poquito.

¿Hacia donde va la danza en esta evolución que ha tenido desde lo clásico a lo moderno?

Sé hacia dónde yo quiero que vaya la danza; hoy día con la mundialización de la danza hay corógrafos como yo que estamos en las raíces de esta tradición y hacemos una proyección de ella. Pero actualmente existen muchos elementos que entran en la danza como las palabras, videos, poemas. Yo prefiero no utilizarlos y mantener la danza intacta, pura, sin todo eso. Hoy cuando hablamos de danza contemporánea vemos cada vez menos movimiento porque se piensa que es mejor. Eso es lo que en Europa llaman la danza conceptual.  Yo prefiero  mantener otra forma de trabajo;  nosotros no hablamos solamente de danza, hablamos también de la técnica, hoy muchos coreógrafos utilizan bailarines que no tienen ninguna técnica y esta es una palabra muy importante porque no es solamente la técnica de la danza sino la del artista también.