La célebre obra del compositor italiano será interpretada por la Orquesta Sinfónica de Chile, el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, la soprano Carolina García, la contralto Pilar Díaz, el tenor José Azocar y el barítono Arturo Jiménez,  bajo la dirección del Maestro húngaro Zsolt Nagy.

La misa de réquiem de Giuseppe Verdi ejecutada por la  Orquesta Sinfónica de Chile y el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile

La Misa de Réquiem, una de las obras más célebres, hermosas y de mayor proyección de las creaciones de Giuseppe Verdi, interpretarán la Orquesta Sinfónica de Chile y  el Coro Sinfónico de la Universidad de Chile dirigidos por Zsolt Nagy. Participarán en esta nueva versión destacados solistas, la soprano  Carolina García; la contralto Pilar Díaz, el tenor José Azocar y el barítono Arturo Jiménez.  Las presentaciones, correspondientes al décimo octavo concierto de la Temporada 2012 de la OSCH, se realizarán los días viernes 24 y sábado 25 de agosto, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile.

Coincidiendo con este programa, el viernes 24, a las 18:30 horas, el Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chle, CEAC, por inciativa de su Director, Ernesto Ottone,  inaugurará la exhibición El día que llovió en el diluvio del reconocido artista plástico nacional Guillermo Núñez Henríquez, Premio Nacional de Arte 2007,  que estará abierta desde agosto a diciembre en el foyer de Platea Baja del teatro, desde las 18:00 a las 21:00 horas, los días de función.

Guillermo Núñez (1930) es un artista multifacético que se ha dedicado a distintos ámbitos de creación, buscando puntos de encuentro y de integración de las disciplinas y desarrollando estrategias de expresión. En su pintura ha sido una constante el ser humano con sus problemas sociales. Sus obras están presentes en Museos y colecciones de distintos países del mundo.

OBRA PROFUNDA Y BELLA

Composición sacra para coro, voces solistas y orquesta, la Misa de Réquiem de Giuseppe Verdi es una partitura exigente por su grandeza y extensión. En un principio fue relacionada por algunos especialistas más con la línea belcantista que con lo litúrgico dedicado a la muerte. No obstante hoy es reconocida la profundidad y validez de la emoción proyectada en una obra devocional de excepcionales características.

Aunque la primera intensión de Giuseppe Verdi fue escribir un Réquiem en memoria de Gioachino Rossini junto a otros compositores, esa idea finalmente no se concretó, conservando el Libera me que había escrito para ese proyecto.  El 22 de mayo de 1873, profundamente conmovido por la muerte de uno de los intelectuales italianos que más admiraba, su amigo Alessandro Manzoni, decidió escribir una Misa de Réquiem en memoria del escritor. Lo hizo a partir del Libera me que contenía en sí el germen de trozos como el Dies Irae y Réquiem aeternam. A pesar de que Giuseppe Verdi no era una persona clerical sino reconocidamente agnóstica hizo en esta obra una música sincera y religiosa.

La partitura se estrenó el 22 de mayo de 1874, día de conmemoración del primer aniversario del fallecimiento de Manzoni en la Iglesia de San Marco, en Milán,  bajo la batuta de su creador. El triunfal recibimiento que le brindó el público a la obra la hizo rápidamente conocida en Europa.

El director del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, Juan Pablo Villarroel, la define como “una obra muy dramática  donde la idea de la muerte como drama está presente durante toda la pieza. Basta recordar que el Dies Irae cruza la composición desde el comienzo hasta el final”, sostiene.

Villarroel destaca el rol del coro como fundamental al igual que en todas las misas porque lleva toda la estructura de la obra. “Siempre es un gran desafío hacerla pese a ser una pieza de repertorio para el coro. De hecho es una obra que no se hace muy seguido porque requiere de una orquesta y un coro de grandes dimensiones como la Orquesta Sinfónica de Chile y el Coro Sinfónico, conjuntos que el CEAC de la Universidad de Chile posee”.

No existe un determinado estilo para abordar el texto litúrgico, sino que cada creador busca sinceramente los elementos y el lenguaje que le son más naturales. Como ocurre con un Mozart, un Brahms o un Fauré, la música de este Réquiem refleja libremente el carácter y la calidad que caracterizan la obra verdiana.

Entradas desde los $12.000 a $5.000 público general. Precios Especiales Tercera edad $ 5.000 platea baja y $ 6.000 platea alta. Estudiantes desde $ 1.500. Venta a través del sistema ticketek y en boletería del teatro (Providencia 043, Metro Baquedano).