La solista interpretará una de las obras más exigentes escritas para violín con la Orquesta Sinfónica de Chile en el vigésimo primer programa de su Temporada que incluye, además, el estreno de una obra nacional y la Sinfonía nº 1 de Johannes Brahms. 

Lorena Gonzalez interpretar;a el Concierto para violín en re menor de Jean Sibelius

Siete años después de que tocó por primera vez el Concierto para violín en Re menor Op. 47 de Jean Sibelius, Lorena González vuelve a enfrentar esta exigente obra por cuya interpretación fue distinguida con el Premio APES 2005 en música clásica de la Asociación de Periodistas de Cultura y Espectáculos. Un doble reto para la destacada solista de los segundos violines de la Orquesta Sinfónica de Chile que la acompañará en este nuevo desafío. La artista protagonizará el vigésimo primer programa de la Temporada 2012 de la OSCH que junto a la obra del compositor finlandés, incluye el estreno de la obra “Io” del joven compositor chileno Juan Quinteros y la Sinfonía nº 1 de Johannes Brahms, bajo la dirección del Maestro José Luis Domínguez. Las presentaciones se realizarán el viernes 14 y sábado 15 de septiembre, a las 19:30 horas, en el Teatro Universidad de Chile. 

“El Concierto de Jean Sibelius es uno de los más difíciles escritos para violín y orquesta. Su exigencia técnica es tan enorme que el solista tiene que estar encima de la obra hasta el último minuto porque si no es así, no sale”, afirma Lorena González sobre esta obra que se estrenó en Helsinki en 1903 sin grandes resultados, pero que luego de ser revisado fue interpretado con éxito en 1905 por  Kart Halir, bajo la dirección de Richard Strauss. Esta segunda versión es la definitiva de la obra que se convirtió en parte del repertorio solistico para violín y que  requiere de un solista especialmente virtuoso, lo que hace que su ejecución sea un desafío entre los violinistas.

“IO”,  LA LUNA ATORMENTADA

Juan Quinteros (1982)  se presenta ante el público con su obra  Io, ganadora del Concurso de Nuevas Obras Chilenas. Según su autor, quien además de músico es aficionado a la cosmología,  Ío “alude al satélite más cercano a Júpiter, conocido también como la “luna atormentada” por tener una continua actividad geológica y volcánica afectada por la fricción del campo gravitacional de Júpiter la que se comprime y descomprime, bombeando calor, gases y materiales incandescentes al espacio”.

El compositor relaciona este tipo de actividad con su imaginario musical y los procedimientos que pone en marcha para concretarlo.  Explica que Ío no está compuesta como música descriptiva, sino más bien como una interpretación personal de la intensa actividad del satélite Io, intentando crear una confluencia entre fenómenos sonoros y visuales con el fin de poder lograr un resultado musical incisivo en términos de percepción.

LARGA GESTACIÓN

Al menos catorce años dedicó Johannes Brahms para componer su primera sinfonía. El estreno fue dirigido por Felix Otto Dessoff el 4 de noviembre de 1876 en Karlsruhe, Alemania. Se dice que la larga gestación de la Sinfonía pudo deberse a lo autocritico e inseguro que era el compositor alemán y a la enorme expectación del público y sus amigos sobre lo que haría ante el peso que sobre él ejercía la gran reputación de Beethoven. Un año después del estreno, el director Hans von Bulow la llamó “la Decima Sinfonía de Beethoven”, debido a las similitudes percibidas entre la obra de Brahms y varias composiciones de Beethoven. Estos comentarios confundían a Brahms, quien los consideraba como acusaciones de plagio, mientras él consideraba su utilización del idioma de Beethoven como un “acto de homenaje consciente”.

Entradas desde $5.000 público general. Precios Especiales Tercera edad $ 5.000 platea baja y $ 6.000 platea alta. Estudiantes desde $ 1.500. Venta a través del sistema ticketek y en boletería del teatro (Providencia 043, Metro Baquedano).