Concertino de la Ópera Cómica de Berlín y de la Orquesta Filarmónica de Cámara de Baviera es un virtuoso solista, músico de cámara y en ocasiones también es director.

Entrevista a Gabriel Adorjan solista y director del Programa dedicado a Mozart de la OSCH

En su debut en el país dirigirá y será solista del vigésimo segundo Concierto de la Temporada 2012 de la Orquesta Sinfónica de Chile, un programa dedicado enteramente a Mozart en el que, además, compartirá el escenario con el violinista chileno Álvaro Parra.

Gabriel Adorjan proviene de una familia de músicos. Tenía sólo cuatro años de edad cuando sus pequeñas manos sacaron sonidos al violín. Desde ese momento no se separó nunca más del instrumento que se ha convertido en su más cercano compañero.

El joven violinista y director que nació en Munich, Alemania, debutará en la Temporada 2012 de la Orquesta Sinfónica de Chile con un concierto enteramente dedicado a Mozart en el que cumplirá dos roles, el de director de orquesta y el de solista, algo que hace en su cargo de Concertino de la Orquesta Filarmónica de Cámara de Baviera o como invitado de la Orquesta de Cámara de Berlín.

Adorjan también es concertino de la Ópera Cómica de Berlín (Komische Oper Berlin),  teatro y compañía de ópera que se especializa en opera, opereta y ballet. Y como si fuera poco es un virtuoso solista y  activo intérprete de música de cámara.

Fue precisamente la música de cámara la que lo trajo por primera vez a Chile. En Alemania conoció al destacado violinista chileno Álvaro Parra, quien reside en Berlín. Les une una amistad que les ha permitido tocar juntos en varias oportunidades como lo harán en esta ocasión cuando juntos interpreten Concertone para dos violines, obra que Mozart compuso a los 18 años de edad cuando en su catálogo ya sumaba más de 200 composiciones.

Hace un año y medio vino con su grupo de cámara Viktoria Berlín, que también integra Álvaro Parra, al Festival de Música Contemporánea de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile. “Fue una gran oportunidad para nosotros dar algunos conciertos en Chile y también participar en ese interesante festival”, afirma y agrega que la idea surgió a raíz de un concierto que ofreció en el  “Festival de Música de Cámara de Hohenstaufen” en Alemania, junto a Álvaro Parra, Daniel Röhn y Christopher Jepson. “Disfrutamos mucho tocando juntos, entonces decidimos hacerlo más a menudo, como cuarteto”.

Gabriel Adorjan ha brillado también como solista en los Musicales de Invierno en Jerusalén, en el Festival Pablo Casals en Prades; con la Orquesta Sinfónica de Munich en la Herkulessaal, con la Orquesta Sinfónica de Novosibirsk en la Meistersingerhalle en Nuremberg; con la Orquesta Sinfónica de Bern y con la Orquesta Filarmónica Estatal de Rheinland-Pfalz, entre otras. Además, integra el Zürcher Piano Trio.

¿Por qué quiso dirigir y actuar como solista de un programa absolutamente dedicado a Mozart? 

-El programa con la Pequeña Serenata, Concierto N°4 y la Sinfonía 40 de Mozart fue propuesto por la orquesta. Pero, por supuesto, Mozart es uno de los más grandes compositores, por lo que estoy muy contento con el repertorio. Luego supe que mi amigo Álvaro Parra estará en Chile en el mismo período en que me encontraré con la Orquesta Sinfónica y pensé que sería muy entretenido tocar algo juntos. Es así como agregamos al programa la obra Concertone que tocaremos juntos.

Usted ha tenido la oportunidad de dirigir a menudo conciertos de la Orquesta Filarmónica de Cámara de Baviera desde su atril de concertino.  ¿Cómo se desarrolla esa doble labor?  ¿Cuál es la clave para guiar a la orquesta desde el violín?

-En orquestas más pequeñas como Bayerische Kammerphilharmonie o la Orquesta de Cámara de Berlín, a menudo dirijo los conciertos sin un director. Pienso que tocar sin director es muy especial, porque de alguna manera cada uno está escuchando con mayor atención al otro y cada ejecutante se siente más importante y con más responsabilidad. Es como tocar música de cámara, pero en un grupo más grande.

¿Cómo compatibiliza su rol de concertino de dos orquestas, la Opera Cómica de Berlín y la Orquesta Filarmónica de Cámara de Baviera, con su labor como solista con otras agrupaciones e intérprete de música de cámara?

-Trato de ser un violinista flexible, así para mí es muy importante no sólo desempeñar mi trabajo de concertino en la Ópera Cómica, sino también tocar música de cámara, dirigir orquestas de cámara y, a veces, tocar como solista. Como concertino de la Ópera Cómica de Berlín no tengo que trabajar tanto como un tutti, así felizmente, puedo tener algo de tiempo para otros proyectos.

Si tuviera que elegir tres obras para un programa sinfónico, ¿A cuáles de los siguientes compositores programaría?  ¿Haydn, Mozart, Beethoven, Bartók o Shostakovich?

-Escogería obras de Mozart, Haydn y Bartók.

¿Qué expectativas tiene de su regreso a Chile y su próximo debut con la Sinfónica de Chile?

-Hace un año y medio, cuando estuve por primera vez a Chile, tuve un grato momento, conocí gente muy agradable, disfruté de la buena comida y del buen tiempo; por lo que estoy muy contento de tener la oportunidad de volver a visitarlo.  En esta ocasión será  muy apasionante para mí desempeñar el rol de director/solista, conocer a la orquesta y tocar estas obras maestras de Mozart.