Después de seis años, el destacado director español vuelve a dirigir a la Orquesta Sinfónica de Chile con conciertos dedicados a dos grandes de la música sinfónica: Gustav Mahler y Ludwig van Beethoven.

Álvaro Albiach

“Mahler es capaz de remover aspectos insospechados dentro de mí. Fue un músico superdotado en sus dos facetas, como compositor y como director de orquesta, con una capacidad para comunicar realmente fuera de lo común”. Así define al gran compositor austríaco el director español Álvaro Albiach, quien vuelve a Chile para dirigir los dos próximos programas de la Temporada 2013 de la Orquesta Sinfónica de Chile.

El primero de ellos estará dedicado a Gustav Mahler con dos de sus obras maestras, el Adagio de su Décima Sinfonía y La Canción de la Tierra y el segundo a Ludwig van Beethoven, con la Misa Solemne  Op. 123, considerada por el compositor como “la  más grande y mejor lograda de sus obras”.

No obstante el músico no establece diferencia: “En lenguaje futbolístico se dice que no hay rival pequeño. Si aplicamos este razonamiento a la música se podría decir que no hay programa “pequeño”. Evidentemente la entidad de los programas está fuera de toda duda, pero sinceramente pienso que hay que ser serio en el trabajo siempre, sin condiciones”.

Álvaro Albiach ganó el Gran Premio del Jurado y Premio del Público en la 46° edición del prestigioso Concurso Internacional de Dirección de Orquesta de Besançon en 1999, distinción que lo llevó a dirigir la Orquesta Nacional del Capitole de Toulouse en la Halle aux Grains. Desde entonces ha desarrollado una intensa carrera con invitaciones de importantes orquestas como la Wiener Kammerorchester, NDR Radio Philharmonie de Hannover, Trondheim Symphony, Orchestre d’Auvergne, Flemish Radio Orchestra, Würtembergische Philharmonie, Orquesta Nacional de Lyon, así como de las principales orquestas españolas (Orquesta Nacional de España, Sinfónicas de Tenerife, Galicia y Barcelona, Ciudad de Granada y otras).

Además de su labor en el ámbito orquestal, destaca su trabajo en el campo de la ópera dirigiendo en teatros y festivales de la talla del Real de Madrid, Gran Teatre del Liceu de Barcelona, Festival Rossini de Pesaro, Teatro Comunale de Bologna, Teatro Comunale de Treviso, Schleswig Holstein Festival, Festival de Granada, Festival de Peralada, Festival de Verano de El Escorial, Teatro Campoamor de Oviedo, Teatro Villamarta de Jerez o en el Teatro de la Zarzuela de Madrid entre otros.

En septiembre de 2012 asumió la Dirección Artística y Titular de la Orquesta de Extremadura, España. Su balance hasta ahora es positivo pese a las estrecheces económicas que condicionan y dificultan la actividad artística de una orquesta en estos momentos en su país. “El compromiso de la Orquesta de Extremadura con su público y su profesionalidad hacen mucho más fácil todas las dificultades derivadas de la complicada situación presupuestaria. Todos esperamos que la seriedad en el trabajo y la buena salud artística de la orquesta generen la respuesta adecuada en los gestores culturales para el mantenimiento y crecimiento artístico de la agrupación”, manifiesta.

En su debut en  Chile en 2007 usted obtuvo excelentes críticas que elogiaron su desempeño en el podio de la Sinfónica de Chile y los resultados que obtuvo de la orquesta.  ¿Qué expectativas tiene ante esta nueva colaboración con la principal agrupación orquestal chilena?
Recuerdo con mucho cariño mi paso por la Sinfónica de Chile en 2007, y también he echado de menos no volver a trabajar con la orquesta durante estos seis años, quedé muy satisfecho de la excelente respuesta que me brindaron en aquella ocasión. Afronto esta nueva oportunidad con muchas ganas de reencontrarme con la orquesta y el público.

¿Cómo cree usted que Mahler habría continuado su décima sinfonía?
En mi opinión, Mahler, en esta etapa, ya había iniciado un acercamiento al expresionismo de la pre-segunda escuela de Viena, previo al dodecafonismo. Mantuvo una relación de “admiración-rechazo” a Schoenberg desde que lo conoció, pero la personalidad del lenguaje de Mahler era más fuerte de los escarceos ocasionales que mantuvo con la nueva estética de la Viena de principios del siglo XX, sabiendo integrarlos en su propio lenguaje, como ocurre en el acorde de once sonidos del adagio de la décima sinfonía.

¿Por qué  era tan fundamental para Mahler la utilización de la voz humana en sus obras?
Porque, posiblemente, la voz humana bien empleada sea el mayor vehículo de expresión jamás conocido.

En su obra La Canción de la Tierra, Mahler  dejó plasmado el pesar que le provocó la prematura muerte de su hija mayor. ¿Por qué vinculó este sentimiento a la naturaleza?
El ciclo de canciones de La Canción de la Tierra es un tránsito por distintas etapas de la vida: la juventud, la belleza, el desahogo de las penas, la soledad, la borrachera y la muerte. La visión de la muerte en “Abschied” (sexto movimiento) es serena, una disolución, un tránsito tranquilo y apacible hacia otro estado. Imagino que es lo que deseamos todos cuando nos llegue el momento.

Vamos hablamos de Beethoven,  quien consideraba que la Misa Solemne en Re mayor era la más grande y mejor lograda de sus obras. ¿Usted está de acuerdo con esa idea del  gran compositor?
Es bien conocida la dificultad que suponía para Beethoven componer para voz con acompañamiento de orquesta, el enorme esfuerzo que le supuso la composición de Fidelio, de la que nunca estuvo satisfecho. La Misa Solemne es la obra coral más rotunda de Beethoven, sin duda su mejor misa. Posiblemente la valorara especialmente, ya que en aquella época, la composición coral era el aspecto más importante en la obra de un compositor, más que cualquier otro, con lo cual tiene lógica su consideración sobre esta obra.

¿Qué proyectos tiene a futuro?
Continuar trabajando y haciendo cada concierto mejor junto a la Orquesta de Extremadura que es mi principal dedicación, pero tengo compromisos muy ilusionantes a corto plazo: abro la temporada sinfónica con la orquesta de Halle en octubre, estaré en Lima para dirigir la Orquesta Nacional en el Stabat Mater de Rossini, un estupendo Don Giovanni en la ópera de Oviedo y compromisos en la escuela superior Musikene, la orquesta de Baleares o la Filarmónica de Málaga.

+INFO sobre el concierto