Andrew Gourlay, Director asistente de la Hallé Orchestra de Manchester, debutó en el país en 2011 con gran éxito, ahora regresa para dirigir dos programas de la actual Temporada.

Andrew Gourlay

Elegido por la revista Gramophone como “una figura para observar” y  por la BBC Music Magazine como el “Rising Star: grandes artistas del mañana”, el joven director británico Andrew Gourlay vuelve a Chile para dirigir nuevamente a la Orquesta Sinfónica de Chile en dos de sus próximos conciertos. El primero de ellos contempla la Obertura Carnaval Romano de Hector Berlioz, el Concierto para violín y orquesta n°1 de Sergei Prokofiev con el solista Héctor Viveros y la Sinfonía N° 4 de Tchaikovsky. La cita es el viernes 23 y sábado 24 de agosto, a las 19:40 horas, en el Teatro Universidad de Chile.

Andrew Gourlay, quien nació en Jamaica, inició su carrera musical como trombonista  para luego derivar en la dirección con gran éxito. Hoy es director asistente de la orquesta más antigua de Inglaterra, la Halle Orchestra de Manchester que lidera Sir Mark Elder, uno de los músicos más reconocidos del Reino Unido. De regreso en Chile, tras su exitoso debut en 2011, vuelve a enfrentar a la Orquesta Sinfónica con entusiasmo y expectativas.

“Para mí es un gusto volver a trabajar con una orquesta con la cual compartí dos maravillosos conciertos en mi primera visita. Esos programas tuvieron un repertorio de avanzada y desafiante, mientras que mis próximos conciertos contienen obras tradicionales, por lo que espero trabajar en un contexto diferente, lo que es muy motivador”, comenta.

El concierto comenzará con la interpretación de la Obertura del Carnaval Romano, una obra que Gourlay recuerda haber tocado varias veces en sus años como intérprete. “Desde entonces encontré que esta pieza es verdaderamente espectacular cuando el sonido y ritmo de la partitura animan. A eso quiero apuntar en esta nueva versión con la Orquesta Sinfónica de Chile”, afirma el director británico.

El programa continuará con Prokofiev y Tchaikovsky, lo que acercará a Gourlay a sus ancestros rusos que le han permitido desarrollar el gusto por la música de ese país.  Primero dirigirá el Concierto para violín y orquesta N° 1 de Sergei Prokofiev, con el  Concertino de la Orquesta Sinfónica de Chile, Héctor Viveros, como solista. La obra fue estrenada en 1923 en la Opera de París con un tibio recibimiento, pero después se convirtió en uno de los conciertos más populares del músico y del repertorio para violín.

En el cierre, Gourlay abordará la Sinfonía N°4 de Tchaikovsky. “Siempre me deslumbra la intensidad y poder de este gran compositor. Esta es una de las piezas que me llevó a ser un instrumentista de viento cuando era niño. A pesar de interpretarse en forma regular, siempre es un desafío rítmico y de estilo. Es una sinfonía rusa en todo el sentido”.

Como ganador del prestigioso concurso de dirección de Cadaqués en 2010, Gourlay  ha podido dirigir cerca de 30 orquestas de todo el mundo. Reconoce que fue un peldaño importante para su carrera. “Mi trabajo en el Reino Unido se estaba desarrollando bien y el concurso fue un empujón para mi difusión internacional”.

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