Así lo expresa el reconocido director húngaro Zsolt Nagy, quien  vuelve al podio de la Orquesta Sinfónica de Chile para hacerse cargo de la conmemoración del Centenario de esta obra Maestra.

Zsolt Nagy

 Zsolt Nagy vuelve al país para hacerse cargo de la celebración de los 100 años de “La Consagración de la Primavera” del compositor ruso Igor Stravinsky, obra que se presenta el viernes 9 y sábado 10 de agosto, a las 19:40 horas, en el Teatro Universidad de Chile.  Este programa de conmemoración de unas de las obras más extraordinarias de la música del siglo XX, es un acontecimiento muy esperado por el público de la Orquesta Sinfónica de Chile que también tendrá la oportunidad de apreciar el estreno del Concierto para flauta y orquesta Diálogo con el espacio agredido del compositor italiano Gabriele Manca, dedicada al solista Guillermo Lavado, quien la interpretará en esta ocasión.

Para el músico volver a dirigir La Consagración de la Primavera es  “cada vez un gran placer y no sólo por tratarse del centenario sino también porque es una buena oportunidad para darse cuenta que esta obra tan actual y “moderna” tiene ya cien años”.

El director Zsolt Nagy dirigirá un segundo programa junto a la Orquesta Sinfónica de Chile con un repertorio clásico que contempla la Sinfonía n° 6 Le Matin de Franz Joseph Haydn; la Sinfonía n° 38 Praga de Wolfgang Amadeus Mozart y la Sinfonía N° 1 de Felix Mendelssohn.

LA CONSAGRACIÓN: DEL ESCÁNDALO A LA GLORIA

¿Cuáles son características que convierten a La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky en una obra maestra que marcó un hito en el  siglo XX?
-En La Consagración de la Primavera, Stravinsky encuentra el idioma perfecto para expresar nuestra conexión básica e innata con la tierra. La grandiosa orquestación y a veces el ritmo primitivo, crea una energía irresistible para el público. Para los profesionales representa la mezcla de una construcción intelectual elevada, una instrumentación virtuosa, una elegante manera de resolver los problemas de composición y para los miembros de la orquesta es el arte para hacer frente a las dificultades técnicas, esfuerzo que se premia finalmente con una experiencia catártica. Todos estos elementos juntos en un buen equilibrio son probablemente los atributos de una obra maestra.

¿Por qué esta obra chocó tanto al público en su momento?
-Si no estoy mal informado, no todo el público estaba en contra de esta pieza. La función fue un escándalo con abucheo, con gritos, también ovación y una lucha real entre el público que estaba a favor y el que estaba en contra. Gran parte del público abandonó la sala. ¿Por qué? Era un lenguaje musical completamente nuevo, a veces con elementos muy primitivos que chocaba a la sociedad conservadora con formación musical clásica. Hoy en día entendemos también que Carmen pudo haber sido un fiasco en el estreno… Aquel tiempo fue muy difícil de digerir, era algo completamente diferente a la tendencia diaria.

¿Qué elementos musicales incorporados por Igor Stravinsky provocaron el rechazo del público el día de su estreno?
-Creo que la originalidad de la forma de expresión y la ya mencionada energía irresistible. Sin duda una gran parte del fiasco también fue la coreografía.  El excelente bailarín Nijinsky ya había tenido mala fama como coreógrafo en el Fauno de Debussy. Debido a esto existía una predisposición a oponerse a la producción. Los movimientos punzantes y las vestimentas rusas estilizadas distaban mucho de las convenciones del ballet clásico (incluso en la actualidad el “ballet clásico” tiene audiencias diferentes a las de la “danza teatro”).

ESTRENO EN CHILE

Usted se hará cargo del estreno del Concierto para flauta y orquesta Diálogo con el espacio agredido del compositor italiano Gabriele Manca. ¿Qué puede adelantar de esta obra?
-Estoy muy entusiasmado como cada vez que me enfrento a una nueva composición. El compositor tiene muchas otras obras basadas en la idea del diálogo. Esta obra es para una gran orquesta con un solo de flauta. La idea del diálogo es expresada a través de ricos contrastes dinámicos entre las estructuras de sonido estático y los patrones rítmicos vivos que, en mi visión, simbolizan la lucha de un ser humano solitario que está en contra de un entorno de constricción y de la sociedad. Sólo espero no alejarme mucho de la idea original del compositor…

¿Cómo define el segundo programa que dirigirá en esta oportunidad con sinfonías de Haydn, Mozart y Mendelssohn?
-La Sinfonía de Haydn y los únicos tres movimientos (y no cuatro como era usual) de la Sinfonía de Mozart forman una primera parte del programa muy compacta. Le Matin de Haydn está compuesto como música de cámara con una gran cantidad de solos, en los que los mismos músicos de la orquesta pueden ser considerados solistas y pueden mostrar su virtuosismo, probablemente podremos entretener a la audiencia sin haberse perdido un concierto solista. La Primera Sinfonía de Mendelssohn escrita cuando el compositor tenía 15 años, muestra un gran respeto por los vieneses clásicos y especialmente por Haydn y Beethoven, pero que ya forma parte de una nueva era estilística que tiene su propia voz.

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