Elías Cohen y Sebastián Belmar realizan, por estos días, un workshop con el Ballet Nacional Chileno, con miras a las obras que crearán especialmente para la compañía y que serán estrenadas como parte  del segundo ciclo de la Temporada 2014 el 19 de junio. 

Workshop BANCH

Con estéticas, lenguajes y experiencias distintas, los coreógrafos nacionales Elías Cohen y Sebastián Belmar tendrán a su cargo la segundo ciclo de la Temporada 2014, “Hecho en Chile”. Serán dos obras hechas a medida para la compañía nacional, las que serán presentadas desde el 19 de junio hasta el 5 de julio en el Teatro Universidad de Chile.

Como un adelanto del trabajo de montaje que realizarán en junio con la compañía, los artistas comenzaron ya a trabajar con los bailarines, una previa necesaria que enriquecerá el posterior proceso creativo.

COHEN: TEATRO VISUAL

Director teatral, investigador somático, profesor y coreógrafo, Elías Cohen estudió teatro y danza en Dinamarca, Israel e India. En Chile realizó estudios de Psicología Transpersonal Humanista en la Universidad Católica y Biología del Conocimiento en el Instituto Matriztico, bajo la dirección de Humberto Maturana.

Elias Cohen

Acerca de su primer encuentro con el BANCH comenta: “Yo trabajo bastante con el universo intuitivo, para mi es importante ver la compañía, conocer sus texturas, sus movimientos como también la esencia de cada bailarín.”

Cohen trabaja un concepto que le planteó el director del BANCH, Mathieu Guilhaumon: la identidad.  “Un concepto tan amplio y abierto que puede ser tanto una prisión como un camino”, dice.

“Ahora estamos comenzando a conversar qué significa para los bailarines este concepto de identidad, estamos escuchando las palabras que cada uno va desprendiendo, qué es este universo intuitivo, recibiendo imágenes y posibles escenarios”, manifiesta y agrega que su tipo de trabajo “tiene un dispositivo bastante teatral, yo no soy un purista de la danza, soy bastante ecléctico, porque mi formación  ha sido así a propósito. Si tengo que entrar en un mundo de semi-definiciones es un teatro visual, danza. Estoy siempre en la búsqueda de pistas y ya he encontrado algunas.”

BELMAR: ARTE ESCÉNICA

Sebastián Belmar es coreógrafo, intérprete y docente. Entre 2005 y 2009 realizó un master de coreografía en París. Su formación la recibió en el Laboratorio de Estudios del Movimiento en la escuela Internacional de Jacques Lecoq. Paralelamente se incorporó al Centro Nacional de la Danza en Paris. Asimismo toma experiencias de su contacto con la  Escuela Nacional de Circo de Rio de Janeiro (2001) y en Bruselas con la compañía Ultima Vez (dir. Wim Vandekeybus). Su trabajo se enfoca en las relación dinámicas y poéticas que se originan del dialogo entre una espacialidad determinada y el movimiento, integrando técnicas de circo, danza, teatro y nuevos medios.

Sebastián Belmar

El artista, que ha colaborado con importantes compañías y coreógrafos internacionales, el año pasado tuvo un primer contacto con el Ballet Nacional Chileno al realizar una clase a la compañía. Ahora está profundamente enfocado en el workshop que inició esta semana con miras a este nuevo montaje con el BANCH.

Estoy en un trabajo introductor, pensando en un workshop donde intento conocer bien a los bailarines y abarcar una paleta de material físico para luego agarrar un lenguaje común.  En esta primera etapa de 12 sesiones intentaré conocerlos e instalar una paleta donde vamos a profundizar después. Por ahora estamos instalando un lenguaje de movimiento”, explica.

Sobre la proyección de su trabajo creativo con el BANCH sostiene que ya tenía una idea y pretendía hacerla con dos grupos, uno era el Cirque du Soleil y la otra era con el BANCH.  “Como se dio la invitación del Ballet Nacional Chile,  dije, bueno con ellos desarrollaré esta idea.”

Asegura que donde más cómodo se siente es en la creación y puesta en escena de obras de artes escénicas.  Por ello  ha trabajado con teatro, está realizando una investigación de circo y ahora con el ballet.

“Me gusta la posibilidad  de crear y desarrollar un lenguaje que generalmente  es bien físico y ese interés tiene que ver también con desarrollar un cuerpo apto para trabajar espacialidades diferentes. Por eso me gusta el circo. Me agrada la relación del espacio de lo plástico, me gusta impregnar en mi trabajo lo físico, por eso digo que lo mío es arte-escénico”, concluye.