Roberto Díaz ha realizado una brillante carrera en Estados Unidos, donde es reconocido como un virtuoso intérprete, profesor y ejecutivo.

Roberto Díaz 

El regreso a Chile de Roberto Díaz, uno de los más reconocidos violistas del mundo y uno de los pocos músicos  nacionales que  han logrado triunfar en Estados Unidos,  marcará el tercer concierto de la Temporada 2014 de la Orquesta Sinfónica de Chile. El intérprete tocará el Concierto para Viola de Alfred Schnittke, uno de los compositores soviéticos más destacados de su generación  (1943-1998) bajo la dirección de Leonid Grin.  Completa el programa la Sinfonía N° 9 (Nº 7) en Do mayor de Franz Schubert, llamada La Grande.  Las presentaciones se realizarán los días viernes 28 y sábado 29 de marzo, a las 19:40 horas, en el Teatro Universidad de Chile.

Roberto Díaz es uno de los pocos músicos nacionales que han logrado triunfar en Estados Unidos, donde llegó en los años 70’, realizando una carrera brillante como intérprete, profesor y solista, además de desarrollar importantes labores ejecutivas en el ámbito de la música.  Actualmente es presidente y director general del prestigioso Instituto de Música Curtis de Filadelfia donde es igualmente profesor de viola. También ocupó el cargo de solista en viola de la Orquesta de Filadelfia. Su labor ha tenido un impacto significativo en la vida musical de América como intérprete y educador.

Pese a que el Concierto para Viola de Alfred Schnittke está considerado como una obra muy exigente desde el punto de vista técnico, para Roberto Díaz es una gran pieza de poder tocar. “Me da mucho gusto poder hacerlo en Chile donde no he estado hace muchos años”, dice.

“Éste es uno de los conciertos más importantes para viola y orquesta” afirma el músico quien tuvo la oportunidad de conocer a Alfred Schnittke cuando trabajaba con Rostropovich.  “También conocí a Yuri Bashmet, a quien fue dedicada la obra. No es un concierto tradicional en cuanto a la relación entre el solista y la orquesta; en esta obra la relación es entre el ser humano y el sistema  representado por la orquesta. Ese conflicto hace que la pieza tenga el poder de reflejar el estado mental y sicológico de Schnittke, que había estado muy enfermo. Es una pieza que casi empuja el límite físico en el instrumento.  Tiene mucha tensión musical”, agrega.

LA GRANDE DE SCHUBERT

La única sinfonía que Schubert completó en sus diez años postreros, tras un torrente de producciones de juventud, fue La Grande. Junto a la Novena de Beethoven y la Sinfonía Fantástica de Berlioz, constituye una de las cumbres de la tercera década del XIX, aunque supone una tentativa radicalmente distinta a las mencionadas por su mayor apego a la tradición. Tanto es así que Brian Newbould – compositor y director de orquesta experto en la obra de Schubert – la ha llamó “la última gran sinfonía del Clasicismo”. Por ello, la obra se ha convertido un foco de saber ineludible sobre Schubert desde los años setenta.


Conciertos viernes 28 y sábado 29 de marzo, 19:40 horas, Teatro Universidad de Chile, Metro Baquedano. Entradas en boleterías del teatro o a través de daleticket.cl