En la Temporada de Cámara de la Sinfónica de Chile, el grupo liderado por los hermanos violinistas Lorena y Marcelo González, el cellista Roberto Becerra y el violista Adrián González, junto a invitados, tocará el Octeto en mi Bemol Mayor del compositor alemán junto con el Cuarteto N° 1 en Do menor de Brahms.

Fammusic

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“Fammusic” vuelve al escenario del GAM, este miércoles 27 de agosto, a las 19:30 hrs., continuando con la Temporada de Música de Cámara que la Orquesta Sinfónica de Chile realiza en ese centro cultural. Esta agrupación, creada por el recordado chelista nacional Roberto González y sus hijos, volvió a formarse después de nueve años de ausencia en homenaje a su fundador fallecido el año pasado.

Sus actuales integrantes son los hermanos Lorena y Marcelo González, destacados violinistas de la Orquesta Sinfónica de Chile, Roberto Becerra, chelista de la agrupación orquestal y el violista Adrián González. Junto a ellos participan en esta ocasión Fedora González y Jorge Marabolí, violines; Fernanda Guerra y Felipe Marín, viola.

El programa escogido en esta oportunidad está compuesto por dos obras de gran peso y representativas de cada compositor. La primera es el Cuarteto N° 1 en Do menor, Op. 51 de Johannes Brahms y la segunda, el Octeto en Mi bemol Mayor Op. 20 de Felix Mendelssohn, “una de las piezas más conocidas para esta agrupación”, según afirma Roberto Becerra, quien expresa que es un placer tocar esta maravillosa obra escrita por el compositor a los 16 años”.

“La obra de Brahms es un cuarteto clásico, una obra intensa, de mucha envergadura, muy romántica, donde está presente la personalidad del compositor, con todas sus características principales, superposición métrica y cambios de tonalidades. Es el Brahms más típico de su etapa de madurez”, señala Roberto Becerra.

El músico se refiere al Octeto de Mendelssohn como “una obra brillante, fastuosa y de mucho despliegue”. Está compuesta para un octeto de cuerda: 4 violines, 2 violas y 2 violonchelos. En comparación con obras similares de otros compositores no se trata de dos grupos iguales que dialogan, sino de ocho instrumentos independientes, con lo que los temas se reparten de maneras muy variadas.

Roberto Becerra valora la oportunidad de poder hacer música de cámara porque nos permite elegir con quien tocar, lo que genera afinidad personal, técnica y musical y por ende mejores resultados. La música de cámara es algo que el músico viene realizando hace años con los violinistas Marcelo y Lorena González, y ahora con el violista ecuatoriano Adrián González. “Fui alumno de Roberto González, el fundador de Fammusic por eso mi relación con ellos es familiar”, afirma.

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