Premio del Círculo de Críticos de Arte de Chile en la categoría Música Nacional  2012, el destacado pianista nacional presentará ahora en Santiago esta importante obra que estrenó hace más de una década en Concepción.

Luis Alberto Latorre

Luis Alberto Latorre

El Concierto para piano y orquesta Op. 42 de Arnold Schoenberg estrenará en Santiago Luis Alberto Latorre, uno de los pianistas nacionales más destacados en la actualidad. Abordará esta obra que estrenó en Concepción hace más de diez años con la Orquesta Sinfónica de Chile, de la que es solista en piano desde 1990. La obra, compuesta en 1942 durante el último periodo creativo del compositor austríaco, está escrita en el sistema dodecafónico, método de composición con doce notas que Schoenberg creó y publicó en 1923.

El Concierto para piano y orquesta de Arnold Schoenberg forma parte del programa del Concierto “Del barroco a la modernidad” de la Temporada Oficial de la Sinfónica de Chile que en esta ocasión actuará bajo la batuta del director invitado Fabián Panisello, compositor y director argentino radicado en España. El repertorio comienza con la ejecución de Vals del Emperador de Johann Strauss II para dar paso a la obra de Schoenberg y, en la segunda parte, con la participación de la Camerata Vocal que dirige Juan Pablo Villarroel el público podrá escuchar Credo de Antonio Vivaldi y Foundling Hospital Anthem de George Frideric Handel.

“Los músicos tenemos que hacernos cargo de diferentes obras en distintos momentos de la historia”, afirma Luis Alberto Latorre, quien se ha distinguido por difundir la música chilena y contemporánea. “Con el mismo Franz Liszt, gran compositor romántico, muy tonal, encontramos que sus últimas obras son prácticamente atonales porque él se tomó en serio esta línea de cambios y las nuevas músicas que van apareciendo con el tiempo. Eso es lo que uno hace como intérprete: mostrar no solamente una época determinada sino tocar obras de diferentes épocas. Por ejemplo, yo a principio de año toqué el Concierto “El Emperador” de Beethoven en las Semanas Musicales de Frutillar, un concierto muy popular y, ahora, haré Schoenberg porque los solistas tenemos que tocar música de todos los tiempos”, argumenta.

El músico reconoce que si bien este concierto de Schoenberg no es muy tocado en los repertorios de música, hoy se le puede encontrar en distintas programaciones europeas. Admite también que es una obra que debe ser abordada por un pianista con experiencia y especialmente que esté en sintonía con el aprendizaje de nuevos lenguajes, que tenga la inquietud de saber sobre el desarrollo de la música.

Ese es su caso y además disfruta haciéndolo. ¿Qué descubrió Luis Alberto Latorre al estudiar esta obra?: “Schoenberg es un personaje importantísimo en la historia de la música y uno podría decir fácilmente que este es un concierto trascendental, que marca el dodecafonismo en el laboratorio de trabajo del autor –responde-. Eso es verdad, pero se han preocupado tanto de ese perfil cerebral del trabajo de Schoenberg que se han olvidado de lo lúdico que resulta tocar este concierto. A mí me dieron ganas de tocarlo por eso. Schoenberg consigue que el intérprete lo pase bien tocando su obra. Hay una cantidad de sonoridades pianísticas muy entretenidas. Podríamos hablar horas de la importancia que Schoenberg tiene como compositor en la historia de la música que, de hecho, cambió de ahí para adelante porque de alguna manera todos los que venían recibieron su influencia, pero hay un lado humano, sencillo y simple que es la parte lúdica, la plasticidad para jugar con el intérprete y eso es tan motivador como muy rítmico.”

Luis Alberto Latorre manifiesta que éste no es un concierto típico en que el piano es un solista acompañado por una orquesta. Aquí ambos están en un engranaje, donde en un constante intercambio de ideas, se integran a un material sinfónico de elevado contenido emocional.


Entradas desde $ 6.000 general y desde $ 2.000 estudiantes en boletería del teatro, Metro Baquedano (Plaza Italia)  o a través de Daleticket.cl