El destacado pianista nacional, solista de la Orquesta Sinfónica de Chile, considera un honor esta distinción que valora su importante labor en la difusión de la música chilena y contemporánea.

LUIS ALBERTO LATORRE

 

Como concertista en piano, profesor de nuevas generaciones y su incansable apoyo a la difusión de la música de autores chilenos y contemporáneos, Luis Alberto Latorre es en la actualidad una de las figuras más importantes de la música a nivel nacional. Estos elementos fueron tomados en cuenta por la Academia de Bellas Artes del Instituto de Chile para otorgarle el Premio “Domingo Santa Cruz 2014”, distinción que le será entregada en una ceremonia que se realizará en el marco de una sesión solemne el martes 28 de abril próximo en el auditorio del Instituto Chile (Almirante Montt 545).

La distinción se suma al Premio del Círculo de Críticos de Arte como “Mejor músico nacional 2012”. Y el año 2000 la Sociedad de Compositores de Chile lo distinguió igualmente en reconocimiento a su trabajo en el estudio y ejecución de la música chilena.

El artista recibió la noticia con sorpresa y satisfacción por la relevancia de la institución que lo distingue. “Es un gran honor para mí, porque la Academia de Bellas Artes es un organismo relevante que reúne a distinguidas personalidades de la música. Que se hayan fijado en lo que yo hice el año pasado respecto al lenguaje contemporáneo, ya sea con obras del repertorio universal como con obras chilenas, es muy gratificante, es un premio a una trayectoria. Cuando planifico lo que tocaré el año que viene, siempre estoy pensando en obras contemporáneas y muchas obras de compositores chilenos. Entonces es muy grato que se valore la preocupación de algunos músicos de este país por su propia música y el lenguaje del presente”, manifestó Luis Alberto Latorre.

La labor musical de Luis Alberto Latorre ha sido notablemente valorada en los últimos años, algo que se comprueba por los premios ganados y las invitaciones que recibe para presentarse como concertista o jurado. “Me parece muy bien reconocer a aquellos músicos que se preocupan no sólo de una carrera de interpretación personal con grandes compositores del siglo pasado, sino que además por los compositores del presente. En mi caso, mis objetivos son tocar y difundir la música nacional de autores chilenos y también mostrarle a la sociedad obras contemporáneas importantes que no se tocan muy a menudo, como el Concierto de Schoenberg o el Concierto de Lutoslawsky; hay tantas obras que no se hacen”, afirmó el músico.

“Para mí lo primero y más importante, es la relación del artista con la música y el resultado de esa conexión se comparte con la gente, con el público. Creo que toda persona que hace bien su oficio, con pasión, con mucho trabajo y amor, a la larga va a tener una recompensa, una compensación de agradecimiento a lo menos de quienes le siguen”, agregó.