El Director Artístico del Banch se ha caracterizado por explorar nuevos territorios, tanto en lo concreto como en lo conceptual. Esta vez, los vínculos que se generan entre la danza y otras manifestaciones artísticas serán los que unificarán los ciclos que el Ballet Nacional Chileno presentará en su temporada 2016.

mathieu

 

Nacido en Perpignan, Francia, Mathieu Guilhaumon tuvo su primer acercamiento con el Ballet Nacional Chileno en 2013, cuando fue invitado a participar del tercer ciclo del BANCH, creando “Añañucas”. Tras ello, y luego de apreciar el potencial artístico de los bailarines, decidió participar del proceso de elección de un nuevo director artístico para la compañía, asumiendo como tal en 2014.

Hoy se apresta a comenzar su tercera temporada a la cabeza del elenco, que en 2015 celebró 70 años de existencia. En este marco señala que “Me gusta tener siempre una línea artística durante una temporada. En 2014 trabajamos el concepto de identidad, mientras que en 2015 lo hicimos en torno a la herencia y la memoria, todo ello a propósito de los 70 años del Ballet”, comenta.

Formado en el Conservatorio Nacional de Danza en Perpignan, en el Centro de Danza Norteamericano Alvin Ailey de Nueva York y en la Escuela Rudra Béjart en Lausanne, su periodo como director se ha caracterizado, entre otras cosas, por abrir espacios a nuevas propuestas de coreógrafos tanto nacionales como extranjeros.

Así, adelanta que la nueva temporada contará también con destacados exponentes de la danza venidos desde distintos rincones del mundo, a quienes se sumarán dos consagradas bailarinas de la propia compañía, quienes incursionarán en la creación. Junto al mismo Mathieu, los coreógrafos trabajarán sobre la base de los vínculos de la danza con otras expresiones artísticas.

 

¿Cuál será el lineamiento que caracterizará la temporada 2016 del BANCH?

Para este año solicité a todos los coreógrafos que vendrán a trabajar con nosotros que trabajen en torno a la danza y su relación con otras formas de arte. Así, tendremos cuatro ciclos donde abordaremos la relación entre danza y pintura, danza y música, danza y cuentos, y por último, danza y teatro.

La idea es que se genere una especie de conversación entre ambos tipos de arte.

 

¿Quiénes estarán a cargo de las creaciones?

El primer ciclo será con una coreógrafa japonesa que ha incursionado también como pintora, por lo que ella trabajará en torno a su propia experiencia. Además de eso tendremos una exposición de ella en el foyer del teatro, por lo que habrá una relación muy cercana entre ambas artes.

El segundo ciclo, danza y música, estará a mi cargo. Claramente allí hay un vínculo muy fuerte. Lo interesante con esto es que en la historia de la danza y la coreografía tenemos coreógrafos y músicos que están muy conectados, como por ejemplo lo fueron Balanchine y Stravinsky,  William Forsythe y Tom Wilhelm, que son artistas que trabajaron bastante juntos.

En este ciclo participarán también algunos bailarines del Ballet de Santiago, en lo que será nuestra tercera etapa de colaboración, pero esta vez ellos serán parte de una creación nuestra y actuarán en nuestro teatro.

El tercer ciclo está dedicado al público joven. Ya que estamos trabajando constantemente en generar nuevas audiencias, este año vamos a presentar en este ciclo dos obras: una es Pedrito y el Lobo, con música de Prokofiev, y Pretouchka, de Stranvinsky. Esas creaciones estarán a cargo de dos integrantes del Banch, que serán Carolina Bravo y Paola Moret.

Creo que es muy importante que haya dos integrantes de la compañía en el trabajo de coreografía, que empiecen a crear, pues no es algo que se haya hecho mucho en Chile.

Por último, para cerrar la temporada tendremos danza y teatro, con dos nuevas creaciones, una en torno a Shakespeare y otra a Cervantes, todo ello enmarcado dentro de la celebración de los 400 años de ambos dramaturgos, en una temporada que también será especial pues será un trabajo en conjunto con la Orquesta Sinfónica de Chile.

 

gala_balletEl Ballet cumplió 70 años, ¿cuáles son los principales desafíos que se vislumbran para esta nueva etapa?

En 2015 empezamos la celebración de los 70 años con una gira a Perú que tuvo un gran éxito. En ese sentido, uno de los ejes de mi proyecto es promocionar y exponer un poco más a la compañía fuera de las fronteras. Eso sin duda es uno de los grandes desafíos.

El primer paso en Lima fue muy satisfactorio, por lo que creo que es importante replicar la experiencia en otros países.

También creo que debemos trabajar para estar más presente con la compañía  en regiones, salir de Santiago y dar visibilidad al elenco en todo el país.

A nivel artístico estoy muy contento con los resultados. Pienso que debemos mantener el nivel, seguir creciendo y fortaleciéndonos, mantener la excelencia, pues todo está vinculado, es decir, si mantenemos un buen nivel podemos fortalecer nuestra exposición tanto en regiones como en el extranjero.