El Coro Sinfónico y la Camerata Vocal de la Universidad de Chile se aprestan para una nueva y nutrida temporada que contempla numerosos conciertos con la Orquesta Sinfónica de Chile, además de programas en solitario, en los que abarcarán desde el renacimiento hasta la actualidad, a través de grandes éxitos latinoamericanos.

JP Villarroel

 

Podría decirse que Juan Pablo Villarroel lleva la música en la sangre. Hijo del reconocido director coral Hugo Villarroel Cousiño y de la cantante Teresita Garay, su vida ha estado marcada por acordes y melodías.
Licenciado en Música en la Universidad Chile, el actual Director del Coro Sinfónico y de la Camerata Vocal inició sus estudios de dirección coral con el maestro Alejandro Reyes, durante la década de los ochenta. Luego, en 1991 partió a Alemania para estudiar musicología en la Universidad de Colonia, y más tarde, en 1993, comenzó a estudiar Dirección Coral en ese mismo país, esta vez en la ciudad de Berlín, donde logró desarrollar una intensa labor de cantante, tanto solista como integrante de coros.
Actualmente, desde su cargo de Director del Coro y de la Camerata Vocal de la Universidad de Chile, asume el rol de preparar cada año la temporada coral del Centro de Extensión Artística y Cultural de la mencionada Casa de Estudios. Junto con ello, prepara a las agrupaciones para los conciertos en que éstas acompañan a la Orquesta Sinfónica de Chile.
Así, en 2016 la temporada coral incluirá tres programas, mientras que serán cuatro los conciertos de la Orquesta Sinfónica en que participará el Coro y dos en que actuará la Camerata Vocal.

En 2016 las agrupaciones corales tendrán bastante presencia en la temporada de conciertos de la Orquesta Sinfónica de Chile.
Sí, normalmente nosotros hacemos varios programas con la Orquesta Sinfónica, pero en 2015 pedí que fuesen un poco menos por el desafío que representaba el Réquiem Britten, que requiere bastante tiempo de preparación.
Sin embargo, en 2016  ya retomamos lo normal y comenzamos con el Réquiem de Mozart, que es una obra hace tiempo queríamos hacer y no habíamos podido, pues había sido programada por otros elencos y no era la idea programar lo mismo.

De las obras que interpretarán junto a la Orquesta, ¿Cuál es la que considera revierte mayor complejidad?
La más compleja es el Réquiem de Brahms, no porque sea una obra de un lenguaje muy difícil, sino que el compositor tiene una densidad, un carácter difícil de encontrar, es oscuro, denso. Es una obra que requiere de harto tiempo de trabajo.

¿Qué hay del trabajo de preparación que deben tener con los estrenos?
Bueno, en esta temporada no tendremos estrenos con el Coro, pero sí con la Camerata: El Magnificat de Rutter y el Magnificat de Bach.
Ambas son obras conocidas y no muy largas, que si bien no hemos hecho antes, las hemos escuchado harto y las conocemos.
En cuanto a Bach, nosotros solemos cantar obras de este compositor. Es un lenguaje que nos queda muy bien y que conocemos bastante. Es una obra con mucho coro, con cinco voces, pero no representa algo particularmente complejo para nosotros en cuanto a la preparación, precisamente por la cercanía que tenemos con el lenguaje de Bach.
Con Rutter es un poco diferente porque no está tanto en el oído del público, no es un compositor que se interprete mucho en Chile, a pesar de ser muy bueno. Pero será interesante en la parte interpretativa.

¿Y qué puede adelantar de la temporada coral 2016?
En la temporada coral serán tres conciertos, igual que en 2015, y vamos a hacer cosas similares porque hemos ido viendo lo que al público le gusta.
Hay programas que son muy visitados. Por ejemplo, con la música latinoamericana siempre acude mucha gente, por lo que vamos a incluirla en la temporada 2016. También vamos a incorporar algo más propiamente nuestro, como es la música de cámara del renacimiento. Por último estará el Góspel y Spirituals, que también vamos programarlo esta vez, porque si bien son cosas que no tenemos mucha costumbre de hacer, siempre es importante ir viendo la respuesta del público.

Una de las cosas que ha caracterizado su trabajo con las agrupaciones corales del CEAC es precisamente esta incorporación de nuevos géneros. Se puede ver que entonces será algo que continuarán haciendo…
Sí, salir un poco de lo meramente clásico y meterse en cosas más folclóricas o populares, como lo hicimos con la Camerata Vocal y los clásicos del Rock y Pop.
Me parece bien que podamos hacer diferentes estilos, como una forma de crecimiento y abarcar también otro tipo de público.
Nosotros con la Camerata hemos hecho románticos o clásicos que no siempre llevan mucho público al teatro, a pesar de que es música extraordinaria la gente no siempre tiene mucha cercanía con ella, entonces hemos querido buscar que el público participe más, se sienta más identificado, y es por eso que hemos acudido a géneros menos “doctos” por así decirlo, pero que son igualmente extraordinarios.