El recordado ex director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, Agustín Cullel, quien fuera también miembro de sus filas en la década del 50, falleció este jueves 20 de abril en su natal España.

Agustín Cullel_web

Pesar existe en el mundo de la música debido al deceso del director español Agustín Cullell, recordado por su gran calidad musical y humana, quien falleció en España durante la mañana de este jueves debido a una complicación cardíaca.

Nacido en Barcelona en 1928, el maestro tuvo una estrecha relación con Chile, donde llegó junto a su familia siendo aún un niño, en 1936. Aquí estudió en el Conservatorio Nacional de Música, con Werner Fischer, y composición con Domingo Santa Cruz.

En 1955 ingresó como violinista a la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, y en 1957 viajó a Europa para perfeccionarse en dirección orquestal, regresando al país en 1959 y reintegrándose a las filas de la Sinfónica, donde pronto fue director titular, desde 1960 a 1962.

El maestro Alberto Dourthé, actual Concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional, lo recuerda desde esa época. “Lo conocía desde pequeño pues era de la generación de mi padre, tocó mucho con él y lo dirigió también como solista. Recuerdo haber ido a su camarín para pedirle un autógrafo. Años más tarde se lo recordé y para él fue muy grato”, comenta.

Titular de la Orquesta Filarmónica entre 1965 y 1968, Cullell fue también parte de la Universidad Austral de Chile desde 1968 a 1973, donde dirigió la Orquesta de Cámara y ejerció los cargos de director del Conservatorio y decano de la Facultad de Bellas Artes. Asimismo, fue titular de las orquestas Filarmónica de Bogotá, Sinfónica Nacional de Costa Rica y Sinfónica del Valle (Cali, Colombia).

En 1991, radicado en Colombia, el maestro fue nombrado nuevamente director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile por el entonces Prorrector de la Universidad de Chile, profesor Atilano Lamana Pola. En ese entonces, Alberto Dourthé ya había asumido como concertino en la agrupación. “Fue mi primer titular”, recuerda, agregando que “Siempre fue muy preocupado por la Orquesta, era abierto a las opiniones de los músicos y estaba dispuesto incluso a hacer cambios si nosotros considerábamos que era favorable en lo musical. Además, era un caballero por excelencia, jamás ibas a escuchar de él un improperio o mala palabra, y creo que eso refleja la calidad humana de una gran persona”, puntualizó.