El maestro español regresa a Chile para dirigir a la decana en dos programas, ello tras su paso por el país hace tres años. En tanto, el pianista nacional radicado en Estados Unidos, vuelve al Teatro Universidad de Chile luego de seis años.

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El concierto N°6 de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile estará marcado por el regreso de dos destacados músicos. Por una parte, el director Josep Caballé Domenech tomará nuevamente la batuta de la Sinfónica el próximo viernes 26 y sábado 27 de mayo a las 19:40 horas, ello tras dirigirla por primera vez en 2014.

Director General (GMD) de la Opera y Staatskapelle de Halle-Saale (Alemania) y Director titular de la Colorado Springs Philharmonic Orchestra (EE.UU.), el maestro español disfruta la combinación del repertorio sinfónico y operístico en su trayectoria profesional. Nacido en Barcelona, y parte de una familia de músicos, estudió piano, percusión, canto y violín, completando sus estudios de dirección de orquesta en la Universidad de Viena.

Por otra parte, el joven pianista chileno y uno de los de mayor proyección internacional, Gustavo Miranda-Bernales, vuelve luego de haberse presentado junto a la orquesta en 2011. Aclamado por su virtuosismo e innegable talento, comenzó sus estudios de piano a los seis años y a los diez ganó por primera vez el Concurso “Claudio Arrau”. Desde entonces fue considerado como uno de los artistas más prometedores de la escena pianística nacional.

Radicado en Estados Unidos desde 2007, regresa al Teatro Universidad de Chile para interpretar junto a la Sinfónica Rapsodia para un tema de Paganini, además de ofrecer un recital como parte del Ciclo de Pianistas. “Estoy muy entusiasmado de volver a tocar con una de las orquestas más emocionantes de Sudamérica. Además, con una obra que no solo es de gran bravura pianística, sino de un inmenso virtuosismo orquestal. Es un orgullo para Chile contar con músicos como los de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile”, comentó el músico desde Nueva York.

Será su primera vez interpretando esta creación de Sergei Rachmaninoff. “Es una obra que usa el tema del Capricho 24 para violín de Paganini, como lo ha hecho Liszt, Brahms, Lutoslawsky, entre otros. Me parece alucinante como Rachmaninoff es capaz de transformar este tema a diversos estados de ánimo y estilos con su propio sello: pasando de la elegancia de un Menuet, al jazz virtuoso de Art Tatum.  El sentido de lo inevitable y el buen gusto en la sucesión de las variaciones son de perfección casi cinematográfica… como un film de Alfred Hitchcock”, señaló el pianista.

El programa lo completarán otras dos bellas obras que evocan el nacionalismo musical checo. La primera, El Moldava, es uno de los poemas sinfónicos que forma parte del ciclo “Mi Patria”, escrito por Bedrich Smetana (República Checa). Inspirado en el río que cruza Praga, y de acuerdo a comentarios del propio compositor, puede escucharse como un relato del recorrido de su cauce, desde su nacimiento hasta el cruce y salida de la ciudad.

Para finalizar, la orquesta dará vida a la Sinfonía N°8 de Antonín Dvorák, la figura más reconocida del nacionalismo musical checo. Nacido en Bohemia (entonces parte del Imperio Austrohúngaro), siempre abogó por un lenguaje que diera cuenta del patrimonio musical de su tierra natal, desafiando de esta forma los cánones dominantes de la academia musical europea. En apariencia sencilla y alegre, esta sinfonía, así como gran parte de su legado, representa un compromiso con el repertorio folclórico de su tierra.

 

 CUÁNDO: Viernes 26 y sábado 27 de mayo, 19:40 horas.
DÓNDE: Teatro U. de Chile (Metro Baquedano).
PRECIOS: Desde $ 6.000 a $15.000 valor general.
40% dscto. para estudiantes, tercera edad y funcionarios U. Chile.
30% dscto. socios Coopeuch y pago con tarjeta Club de Lectores El Mercurio American Express (20% dscto. presentándola). Descuentos válidos sólo para compras en boletería.
ENTRADAS: En boletería o por ticket.dale.cl.