Con la interpretación de Carmina Burana y acompañada del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, la orquesta celebró 77 años desde que ofreciera su primer concierto. 

Con un teatro Universidad de Chile a toda capacidad, el pasado viernes 5 de enero la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile recordó sus orígenes, conmemorando los 77 años desde que brindó su concierto inaugural el 7 de enero de 1941 en el Teatro Municipal de Santiago, dirigida entonces por el maestro Armando Carvajal, violinista y director de la orquesta desde su fundación y por sus primeros siete años de vida.

La obra escogida para celebrar esta importante fecha fue uno de los emblemas del repertorio sinfónico-coral: Carmina Burana, a cargo de la orquesta y bajo la batuta de su director asociado François López-Ferrer; además del Coro Sinfónico de la Universidad de Chile, dirigido por el maestro Juan Pablo Villarroel; y los solistas Claudia Pereira (soprano), Brayan Ávila (tenor) y Patricio Sabaté (barítono).

En la ocasión se contó con la asistencia de distinguidas personalidades, como el rector de la Universidad de Chile, Prof. Ennio Vivaldi; el director del Centro de Extensión Artística y Cultural de esta casa de estudios, Diego Matte; el ex Presidente de la República, Ricardo Lagos, acompañado de la ex Primera Dama, Luisa Durán; ministros de la Corte Suprema y del Tribunal Constitucional, representantes de diversas embajadas y académicos de la Universidad de Chile y de la Pontificia Universidad Católica.

El concierto fue precedido de una ceremonia que comenzó con las palabras del director del CEAC, quien reconoció el compromiso de la Universidad de Chile con la orquesta y su futuro, destacando además que la Casa de Bello “ha asumido siempre con tesón la defensa de este conjunto, procurando su total autonomía y respetando el trabajo que realizan los músicos y profesionales”.

Junto con ello, destacó que “el año recién pasado tuvimos la alegría de poder celebrar no sólo la adquisición de este Teatro, sino que la aprobación final que dará inicio a la construcción de un sueño, un anhelo histórico: la gran sala de conciertos acústica para la Sinfónica Nacional de Chile”.

En tanto, el concertino de la orquesta, maestro Alberto Dourthé, agradeció al público, destacó la misión del conjunto de poner en valor la música nacional, como así también manifestó que “el compromiso de nosotros hacia ustedes, es a través de nuestro lenguaje que es la música, entregándoles todo lo mejor para sus oídos”.

Finalmente, el rector de la Universidad de Chile, Prof. Ennio Vivaldi, destacó que “no es habitual que la principal orquesta de un país dependa de una universidad”, atribuyendo esta relación especial a un sello que tiene la Casa de Bello con la construcción de la Nación. “Si nuestra aspiración es poder recoger el sentir del país y devolverlo en acciones que apunten a su progreso y desarrollo, creo que esta orquesta simboliza aquello como muy pocos ejemplos”, indicó.

Tras  las palabras vino la interpretación de la obra que, desde su estreno en Frankfurt en 1937, se ha paseado triunfalmente por todos los escenarios del mundo, posicionándose como de una de las obras predilectas de la audiencia, lo que quedó de manifiesto en la gran cantidad de público que repletó la sala del Teatro Universidad de Chile en las dos funciones en que se presentó.