Fue a principios de junio de 2016 que Alexander Markov debutó en nuestro país con el Concierto para Violín de Glazunov, bajo la batuta del virtuoso director nacional Helmuth Reichel. En la ocasión, el público que llenó el Teatro Universidad de Chile no escatimó en aplausos para el músico, que junto con la pieza mencionada interpretó algunos encores que incluyeron riffs de rock sonando en su violín eléctrico.
Tras dos años de esa exitosa presentación, el carismático y versátil violinista estadounidense regresa al país para ser parte de la temporada oficial 2018 de la Orquesta Sinfónica Nacional de Chile, con la que interpretará el Concierto para Violín N°4 de Wolfgang Amadeus Mozart, el 13 y 14 de abril.

– Sus padres son también violinistas, ¿cómo influyó eso en su decisión por dedicarse a la música?
Influyó mucho. Mi padre fue muy inspirador, nunca puso demasiada presión sobre mí y sin embargo se convirtió en una gran influencia para convertirme en músico. Además, fue un gran maestro que me ayudó mucho en alcanzar un rápido progreso. Mi mamá fue también violinista. Trabajó en la orquesta del famoso Teatro Bolshoi en Moscú y después en la ópera de la ciudad de Nueva York, así que tomar la decisión de dedicarme a la música, y al violín en particular, fue un proceso muy natural y fácil. ¡Además no tenía ninguna opción!

¿Cómo descubrió la música rock y cómo cree que ésta se complementa con la música clásica?
Cuando llegué a la escuela secundaria en Estados Unidos descubrí el rock and roll – y también a las chicas (risas) – y éste, que era un nuevo género para mí, lo sentí tan dramático, poderoso y lleno de una completa libertad en una manera totalmente diferente. También me pareció muy impresionante que los grupos de rock no sólo estuvieran interpretando, sino también escribiendo y arreglando su propia música, y es un proceso tan creativo y desafiante.
En la música clásica, desde que tenemos cinco años somos entrenados para tocar parte de las grandes obras, por ejemplo de Bach, Mozart, Beethoven y nuestra atención se centra al máximo en el desempeño e interpretación de esas grandes creaciones. En el rock, si quieres ser tomado en serio y lograr una carrera exitosa que llegue a espacios grandes, debes escribir tu propia música.
Creo que ambos estilos ahora se complementan muy bien para mi expresión y desarrollo musical, aprendo mucho de los dos y crean un equilibrio perfecto para mi vida musical.

– Podría decirse que algunos músicos son más “puristas”, es decir, no son muy partidarios de mezclar estilos clásicos y populares, como el rock. ¿Cuál es su opinión al respecto?
Tal vez no lo creas, pero yo también soy un “purista” en cierto modo. Nunca me gustó el término “crossover” porque eso suena casi como un experimento o un híbrido, y no se siente como algo real. La mayoría – o quizás todos – los actos cruzados que he escuchado hasta ahora no me han convencido y nunca sonaron tan buenos como los originales.
Sin embargo, si ambos estilos se combinan de un modo creativo y completo, donde se mezcla de una manera natural y única, esta música da a luz a un nuevo estilo que tiene su propia vida. Es como cuando los padres tienen un bebé y éste crece y se convierte en adulto, que tendrá su propia vida con pensamientos, decisiones, sentimientos, opiniones independientes, pero tiene el ADN de los padres y se ve como ellos, naturalmente. En la música es más o menos lo mismo, creo. Por ejemplo, algunos músicos de rock famosos como Jimi Hendrix, Led Zeppelin AC/DC, Eric Clapton, fueron fuertemente influenciados por el blues, y cuando lo mezclaron con el rock dio a luz algo nuevo. Prince, por ejemplo, estaba muy influenciado por el funk y James Brown… es lo mismo.

– En junio de 2016 debutó en Chile junto a la Orquesta Sinfónica Nacional, ¿qué recuerdos tiene de ese primer concierto aquí?
Tengo los más hermosos recuerdos de estar en Chile y mi actuación allí la última vez. Es un país magnífico y los músicos con los que trabajé son simplemente brillantes, están llenos de entusiasmo y son muy amistosos…y el público fue absolutamente increíble! ¡No puedo esperar volver a tocar nuevamente allí!

– ¿Cómo recibió esta nueva invitación a nuestro país?
Recibí la nueva invitación de parte del maestro Leonid Grin. Tuve el honor y el placer de tocar con el maestro muchas veces en el pasado. Tocamos juntos en Finlandia, en la Sinfónica de San Diego en California, etc. Es un gran director y un hombre muy agradable. Además, nuestras familias se conocen desde hace muchos años.

– ¿Qué puede comentarnos sobre el concierto de Mozart que tocará?
Es una obra de arte, uno de mis conciertos de violín favoritos en general, y uno de los más famosos conciertos para violín de Mozart. Es también, por lejos, uno de mis compositores favoritos, un verdadero genio! Todo lo que escribía era perfecto.