Orquesta Sinfónica de Chile

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La Orquesta Sinfónica de Chile es la agrupación sinfónica de más larga trayectoria de la historia musical del país, la primera creada como organización estatal permanente y duradera, fundada “en la sólida perspectiva que solamente pueden abrir las leyes constitucionales de una nación, permitiendo que la cultura musical fuese reconocida como una función pública indispensable y merecedora del marco respetuoso que señalan las leyes”, como expresó  Domingo Santa Cruz, Presidente del Instituto de Extensión Musical, en el concierto inaugural realizado el 7 de enero de 1941.

Durante 2011 la Sinfónica de Chile celebró su 70 Aniversario con diversas actividades, principalmente de extensión como la realización, después de varios años,  de una gira nacional. En este recorrido de más de 3.000 kilómetros la OSCH llevó su música hasta varias ciudades del norte y sur del país, llegando a más de 12 mil personas. Durante el mismo año el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través del Consejo de Fomento de la Música Nacional le otorgó el Premio a la Música Presidente de la República, en reconocimiento a su trayectoria de 70 años aportando al desarrollo y consolidación de la identidad musical chilena. El Círculo de Críticos de Arte de Chile, por su parte, otorgó una mención especial en la categoría Música Nacional al Maestro polaco Michal Nesterowicz, en reconocimiento a la excelente labor desarrollada con la Orquesta Sinfónica de Chile durante su periodo a cargo de la dirección titular de la agrupación orquestal (enero 2008- diciembre  2011).

Los orígenes de la Sinfónica de Chile se remontan a la década de los años 1920 cuando se fundó la Orquesta Sinfónica Municipal de la comuna de Santiago, gracias a las gestiones del violinista y Director Armando Carvajal Quiroz. La existencia fugaz de este conjunto logró despertar el interés del Ministerio de Educación y de la Universidad de Chile, que ofrecieron ayuda económica para la creación de la Asociación Nacional de Conciertos Sinfónicos, bajo cuya tutela nació la Orquesta Sinfónica Nacional que desplegó una enorme actividad, pero no contó con un respaldo económico  que le diera sustentabilidad. Para sensibilizar a diputados y senadores la agrupación salió a tocar a las plazas, al Teatro Caupolicán y al Parque Forestal para crear conciencia de la necesidad de fundar un conjunto estable, con financiamiento propio mediante el aporte de una ley.

Como resultado, el Presidente de la República Pedro Aguirre Cerda (1938-1941) promulgó la ley 6696, publicada en el diario oficial el 11 de octubre de 1940. Esta normativa creó  el Instituto de Extensión Musical, IEM,  entre cuyas funciones estaba la conformación y mantenimiento de una orquesta sinfónica, un coro y un cuerpo de baile.

El Instituto de Extensión Musical fue gobernado por una Junta Directiva, cuyo primer presidente fue Domingo Santa Cruz, Decano de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile.

Tres meses después de su creación, el IEM fundó la Orquesta Sinfónica de Chile, con un concierto dirigido por su primer Director Titular, Armando Carvajal, realizado el 7 de enero de 1941 en el Teatro Municipal de Santiago.

Considerada un Patrimonio Nacional, en sus más de 70 años de vida la Sinfónica de Chile ha mantenido un alto prestigio a nivel nacional e internacional por su calidad artística y por la difusión que realiza de la música sinfónica de autores nacionales, clásicos y contemporáneos. 

Integrada por  91  músicos del más  alto nivel interpretativo, en la actualidad la Orquesta Sinfónica de Chile desarrolla la más extensa Temporada de conciertos con más de 90 programas musicales diferentes presentados en Santiago, comunas y regiones. Asimismo extiende su labor a la difusión de la música a estudiantes de diferentes sectores de la población.

Su repertorio abarca desde el periodo barroco al contemporáneo, pasando por los clásicos universales. Tiene el honor de haber estrenado prácticamente la totalidad de las obras chilenas sinfónicas y sinfónico-corales escritas en el país desde  los Festivales Bienales de Música Chilena iniciados en 1948 y realizados ininterrumpidamente hasta 1969 hasta hoy en las Temporadas Oficiales de Conciertos en el Teatro Universidad de Chile.

Los directores han sido una guía clave en la formación musical, filosofía de trabajo, profesionalismo y nivel de excelencia alcanzado por la Sinfónica de Chile durante su historia.

El primer Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Chile fue su fundador, Armando Carvajal, quien la dirigió entre 1941 y 1947. Bajo su dirección se iniciaron las Temporadas Oficiales de Conciertos, una tradición mantenida hasta hoy.  Sucesor de Armando Carvajal en la conducción de la orquesta fue su concertino, Víctor Tevah, Director Titular entre 1947 y 1957, año en que inició su carrera internacional y nuevamente desde 1977 hasta 1985, constituyéndose como el director que más años estuvo en el cargo. Durante los 16 años de sus dos períodos se estrenaron más de cincuenta obras sinfónicas y sinfónico-corales de compositores chilenos, confirmando el rol de la Sinfónica en el resguardo y cuidado de nuestra identidad cultural, que la ley había estipulado. Las audiciones de obras nacionales llegaron a 227 y el número de obras ejecutadas sobrepasó las mil. Víctor Tevah fue reconocido como entusiasta difusor de la música sinfónica chilena, labor por la que recibió en 1980 el Premio Nacional de Artes. En la cúspide de su carrera internacional, el pianista chileno Claudio Arrau, considerado entonces como el mejor pianista del mundo, tocó como solista con la Sinfónica de Chile, dirigida por Víctor Tevah en la Catedral Metropolitana de Santiago en 1984.

Durante su extensa trayectoria, la Sinfónica de Chile ha sido conducida por consagrados directores invitados y compositores. Personalidades como Leonard Bernstein, Igor Markewitch, Sergiu Celibidache, Herbert von Karajan, Eugene Ormandy, Fritz Busch, Erich Kleiber, Antal Dorati, Sir Malcolm Sargent, encabezan una larga lista de Maestros de prestigio que participaron en las temporadas de conciertos.  Un hito marcó la visita a Chile del compositor ruso Igor Stravinsky en 1960 para dirigir personalmente La Consagración de la Primavera. Como él, Paul Hindemith, Hector Villalobos y Aaron Copland, entre otros, dirigieron sus obras ante el público chileno.  La Orquesta Sinfónica de Chile actuó también bajo la batuta de grandes músicos chilenos como Enrique Soro, Juan Casanova Vicuña y David Serendero.

En la Década de los ’80 asumió como Director Titular el maestro Francisco Rettig, quien tomó la batuta entre los años 1986 a 1989.  Le siguió el maestro español Agustín Cullel quien dirigió entre 1991 y 1993. En su primer año como director la Orquesta Sinfónica realizó una gira a México, al III Festival Internacional de Morelia, en Querétaro y Ciudad de México.

Entre 1995 y 1997 el maestro norteamericano Irwin Hoffman fue Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Chile. Bajo su dirección la Sinfónica se convirtió en la primera orquesta chilena que se presentó en Europa, realizando una gira a España, a las ciudades de Granada, Zaragoza, Victoria, San Sebastián y Mondragón.

Juan Pablo Izquierdo, quien fue Director Asistente de Leonard Bernstein en la Orquesta Filarmónica de Nueva York, se desempeñó como titular de la Sinfónica el año 2000, aportando a la ejecución de nuevas obras del repertorio contemporáneo. Entre 2001 y 2006 fue Director Titular el maestro peruano David del Pino Klinge, quien se distinguió por la difusión del repertorio latinoamericano, además de intensificar el apoyo a la formación de las nuevas generaciones de directores e intérpretes a través de concursos y programas ofrecidos por la OSCH. Durante su período, la Sinfónica de Chile realizó una importante gira a Alemania.

En 2008 asume la dirección el Maestro polaco Michal Nesterowicz, quien imprimió un sello de alta calidad interpretativa, por el cual la Orquesta Sinfónica fue ampliamente elogiada, recibiendo en 2009 el Premio del Círculo de Críticos de Arte, y el APES en 2010 por su “aporte de excelencia la arte musical en Chile”. Así también, en 2012 Nesterowicz recibe de parte del Círculo de Críticos de Arte una mención especial por su increíble labor como director titular.

En octubre de 2013, y tras un año de búsqueda, llega a la Orquesta Sinfónica el Maestro ruso Leonid Grin, destacado director que cuenta con una vasta carrera internacional en Estados Unidos y Europa.

Su llegada marca un importante hito dentro de la Sinfónica de Chile, dada su gran experiencia y talento, lo que le ha llevado a cautivar al público por su apasionada proximidad con la música y sus impactantes y elocuentes interpretaciones.

En 2012 la Orquesta Sinfónica de Chile fue galardonada con el Premio a la “Música Nacional” Presidente de la República 2011 que otorga el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes,  a través del Consejo de Fomento de la Música, en reconocimiento a su larga trayectoria aportando al desarrollo y consolidación de la identidad musical chilena.

El año 2009 el Círculo de Críticos de Arte de Valparaíso otorgó el Premio a la Música al Maestro Francisco Rettig y a la Sinfónica de Chile por su versión de la Quinta Sinfonía de Gustav Mahler.   Ese mismo año la OSCH recibió el Premio del Círculo de Críticos de Arte de Santiago en reconocimiento a “la notable calidad alcanzada”.

La Academia de Bellas Artes de Chile distinguió a la OSCH en diciembre de 2001, “reconociendo su carácter de Patrimonio de la Nación y destacando el inestimable aporte brindado al desarrollo cultural de Chile”.

En 1990 recibió el Premio APES, de la Agrupación de Periodistas de Cultura y Espectáculos, al Mejor Grupo Orquestal, por su temporada de conciertos y por la labor de extensión realizada, tanto en la capital como en el resto del país. En 1977, el Círculo de Críticos de Arte de Chile confirió a la Orquesta Sinfónica el Premio de Arte en Música por su extraordinaria calidad y por la difusión musical realizada.

Desde su fundación, la Orquesta Sinfónica de Chile ha realizado una importante difusión de la música chilena y de las grandes obras del repertorio universal a través de más de 70 giras por el país. En la actualidad, junto con  su Temporada Oficial de Conciertos en el Teatro Universidad de Chile en Santiago,  anualmente se presenta en diferentes escenarios de la capital, comunas y regiones, llevando la música a cada ciudad y pueblo del territorio nacional.  En esta tarea cuenta con el valioso apoyo de la Cooperativa de Ahorro y Crédito,  COOPEUCH que,  a través del programa “Sembrando Cultura”,   hace posible la realización de giras nacionales de conciertos gratuitos destinados a grandes audiencias. El año 2012, la gira nacional incluyó conciertos en San Felipe, San Antonio, Osorno y Valdivia.

Las presentaciones en regiones habitualmente incluyen  conciertos educacionales con el fin de estimular y fomentar el aprecio por la música en los jóvenes y en los niños.

Desde 1941 la Sinfónica de Chile se ha presentado en forma regular en la Temporada Oficial de la Universidad Técnica Federico Santa María de Valparaíso, la más importante que se realiza en regiones. Asimismo, desde el año 1984, ha tenido una relevante participación en las Semanas Musicales de Frutillar, siendo la columbra vertebral de la programación de este prestigioso festival junto al Coro Sinfónico de la Universidad de Chile.

En 1986 la Sinfónica de Chile realizó una gira a Perú para ofrecer tres conciertos en Lima y en las ciudades de Callao, Arequipa, Trujillo y Tacna, bajo la dirección del Maestro Francisco Rettig. En 1991, realizó una gira a México, al III Festival Internacional de Morelia, en Querétaro y Ciudad de México, bajo la batuta del Maestro Agustín Cullel.

En 1995, visitó varias ciudades de España, bajo la dirección  del Maestro norteamericano Irwin Hoffman, siendo la primera orquesta chilena que se presentó en Europa. La gira incluyó las ciudades de Granada, Zaragoza, Victoria, San Sebastián y Mondragón.

En noviembre de 2005, bajo la dirección de David del Pino Klinge, la OSCH realizó una gira por Alemania, donde tuvo excelente acogida del público y de la crítica.  Los cinco conciertos se desarrollaron en las ciudades de Berlín, Kiel, Friedrichsaffen, Düsseldorf y Colonia, en auditorios tan célebres como la Tonhalle (Dusseldorf) y la Philarmonie (Colonia).